Libroviedo, un océano de cuentos para los pequeños

La cuentacuentos rodeada de niños en un momento de la actuación. /  MARIO ROJAS
La cuentacuentos rodeada de niños en un momento de la actuación. / MARIO ROJAS

La narradora Paloma García hizo las delicias del público infantil con el cuento 'El Pez Arcoiris', y con talleres de Harry Potter

S.S.F./G.D.-R. OVIEDO.

Peces, pulpos y olas inundaron ayer la Feria del Libro de Oviedo, en Trascorrales, de la mano de la cuentacuentos Paloma García Yañez, propietaria de la librería El Tesoro del león de la lluvia.

Cargada con una maleta, hizo acto de presencia en el escenario, mientras los más pequeños, impacientes, preguntaban a sus padres «¿Cuándo empieza?».

Se hizo el silencio y la cuentacuentos anunció que «todos debían prepararse para viajar al fondo del mar». Así, en los primeros minutos del espectáculo ensayó con grandes y pequeños cómo se debían mover los brazos y piernas, hasta que estuvieron preparados «para meterse en el agua».

Así, los niños que portaban desde peces hasta pulpos, y olas de mar, ayudaron a la librera a contar 'El cuento del pez Arcoiris', la historia del pez «más hermoso y brillante del océano». Así, los más pequeños escucharon cómo el resto de peces envidiaban las escamas de colores de Arcoiris, y él, presumido, no regalaba ninguna de sus escamas. «¿Y qué pasa cuando vemos una injusticia?», preguntó la cuentacuentos. «Que nos enfadamos», gritaron los más pequeños. Según la historieta, Arcoiris se quedo sin amigos por su egoísmo. Pero como todos los cuentos, tuvo un final feliz. Cuando Arcoiris se dio cuenta de su error, repartió todas sus escamas, escamas que la cuentacuentos iba pegando en los peces que portaban los niños.

«La moraleja es que hay que dejar de ser egoístas y aprender a compartir», indicó la librera, que según explicó realiza este tipo de actividades a menudo en su librería.

Posteriormente, entre los asistentes, se sorteó el libro 'La princesa Espadachina'. La tarde transcurrió con un taller de Harry Potter en el que hicieron un «vociferador». Para los más pequeños, fotos y cuadernos para colorear.

Por otro lado, el sábado la expectación generada por Carlos López Otín retrasó la programación prevista. El Encuentro Poético Musical organizado por la Asociación de Escritores de Asturias, previsto para las 21 horas no pudo comenzar a su hora. El vicepresidente de los poetas hizo público su malestar sobre el escenario y el recital se canceló.