La lluvia 'no perdona' al Cautivo

El arzobispo, Jesús Sanz Montes, abraza a B. S. I, el preso indultado, bajo la mirada del párroco de San Juan el Real, Francisco Javier Suárez. / FOTOS: ÁLEX PIÑA
El arzobispo, Jesús Sanz Montes, abraza a B. S. I, el preso indultado, bajo la mirada del párroco de San Juan el Real, Francisco Javier Suárez. / FOTOS: ÁLEX PIÑA

El agua impide la salida de la procesión de la Hermandad de Jesús Cautivo | La basílica de San Juan acoge la ceremonia del indulto que tenía previsto celebrarse a las puertas del Tribunal Superior de Justicia

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

No pudo ser. Se esperó hasta el último momento pero la lluvia no dio tregua y la procesión con la imagen de Jesús Cautivo y de Nuestra Señora de la Merced no pudo salir. La basílica de San Juan el Real se convirtió así en un improvisado recorrido procesional donde también se celebró la ceremonia del indulto que estaba prevista llevarse a cabo a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en la plaza de Porlier. Con todo, el preso indultado este año se ganó la libertad en un acto, en el interior del templo, que tampoco desmereció.

La lluvia que empezó a caer a primera hora de la tarde y que se hizo más intensa justo en el momento que tenía previsto salir la procesión, a las ocho y cuarto de la noche, echó por tierra meses de trabajo para sacar adelante los preparativos de la procesión. Consciente de ello fue el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, que se solidarizó con los miembros de la Hermandad de Jesús Cautivo tras la suspensión de la procesión: «El corazón de tantos cofrades de Oviedo, cuando esto sucede y aquí no es infrecuente, deja un poso de tristeza tras meses de preparación e ilusión frustradas por el agua que ha hecho renunciar a la procesión». Con todo, aseveró que «hay que aceptarlo sin más».

La lluvia también obligó a otro cambio de planes. La ceremonia del indulto que tenía previsto celebrarse a las puertas del palacio de Camposagrado, sede del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en la plaza de Porlier, se tuvo que adaptar al interior de la basílica. Fue la primera vez que este acto se celebró en este lugar.

La imagen de Jesús Cautivo fue venerada dentro de la basílica de San Juan el Real Es la primera vez que la ceremonia del indulto se tiene que celebrar en el interior del templo

La libertad

Cubierto por una capucha que ocultaba su rostro, el preso ovetense de 36 años que este año logró la pleitesía promovida por la Hermandad de Jesús Cautivo y refrendada por el Ministerio de Justicia y el Consejo de Ministros, esperó a que el párroco de San Juan el Real, Francisco Javier Suárez, hiciera los honores. El párroco llamó a las puertas de la basílica con su báculo. Cuando se escuchó «abrid las puertas a Cristo», al preso indultado se le abrieron otras: las de la libertad.

B. S. I. cumplía una condena de seis años de prisión por un delito de tráfico de drogas. Le restaban dos años que finalmente fueron conmutados por el indulto otorgado por el Gobierno de España. El arzobispo, Jesús Sanz Montes, recordó que este año en todo el territorio nacional solamente se concedieron seis indultos vinculados a las peticiones formuladas por las diferentes cofradías, entre ellos el solicitado por la Hermandad de Jesús Cautivo.

Tras escuchar la lectura del documento oficial que otorgó al libertad al preso, este recibió el abrazo del propio arzobispo así como de uno de los miembros de la hermandad. La lluvia empañó la procesión pero no restó emoción a un acto que llenó la basílica de San Juan el Real en un Jueves Santo pasado por agua.