La maleza se come los Meandros del Nora

Uno de los miradores, donde la maleza crece hasta ocultar este entorno natural. / FOTOS: PABLO LORENZANA
Uno de los miradores, donde la maleza crece hasta ocultar este entorno natural. / FOTOS: PABLO LORENZANA

El Ayuntamiento invertirá 521.000 euros en recuperar este entorno oculto por la vegetación y sin señalización | Personal de planes de empleo desarrollará varias actuaciones para mejorar este espacio a partir de abril

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Con el objetivo de potenciar el turismo, la cultura y el entorno medioambiental, Oviedo presentó hace dos años el proyecto para recuperar los Meandros del Nora en colaboración con el Consistorio de Las Regueras, iniciativa a la que se sumó el Principado de Asturias el pasado mes de enero. Hay proyecto y también hay financiación.

La junta de gobierno aprobó el pasado 15 de marzo más de medio millón de euros para poder desarrollar las actuaciones de mejora en un entorno declarado Lugar de Interés Comunitario. Si las cosas no se tuercen, los trabajos arrancarán el próximo mes a través del personal contratado por los planes de empleo municipales, que contarán con 139 trabajadores. Actuarán no solo en el plan de recuperación de los meandros sino también en otras actuaciones como la puesta en valor de senderos en torno al Camino de Santiago o el acondicionamiento del edificio que iba a albergar el fallido mercado de La Corredoria.

Pero si hay que poner el acento en la urgencia de alguna de las actuaciones esa es la de los Meandros del Nora. Un entorno carente de señalización, una ribera comida por la suciedad acumulada tras las inundaciones del pasado enero y una maleza que reduce la vista panorámica del mirador ubicado en Priañes, hacen más que necesario este plan de recuperación.

Escollos a salvar

Uno de los principales problemas es el desconocimiento de este entorno por parte de los ciudadanos. La falta de señalización para llegar hasta los meandros es el principal escollo a salvar, máxime si se opta por ir caminando a través de la ruta que comunica San Pedro de Nora con Priañes por la presa de El Furacón. En el punto de inicio, la propia presa, no hay ni una sola señal que indique que itinerario seguir. La lógica hace que se continúe por el camino asfaltado bordeando la presa. Una pendiente fácil de sortear pero al llegar a la primer encrucijada en el camino, otra vez hay que tirar de lógica o de suerte para llegar hasta la ribera del Nora. El panorama aquí no mejora. Restos de plásticos, ropas, suciedad y todo tipo de desperdicios se acumulan en las orillas desde las torrenciales lluvias del pasado enero.

El sendero llega a la central hidroeléctrica de Priañes y de ahí hasta el mismo pueblo. En todo el trayecto no existe ningún letrero que anuncie la proximidad de los meandros. No es hasta que se llega al pueblo cuando aparece la única señal que pasa completamente desapercibida al inicio de unas escaleras que llegan hasta el mirador. Contemplar en este punto los Meandros del Nora se antoja complicado por la gran cantidad de vegetación que impide su visualización.

Conscientes de estas deficiencias, el proyecto para este entorno natural contempla la creación de una plataforma elevada para evitar eliminar esta vegetación que forma parte del paisaje. Eso y la creación de un punto de observación de aves, la mejora del arbolado, la adecuación ambiental y paisajística, la colocación de carteles divulgativos, la señalización del patriminio cultural y de los senderos serán los puntos claves de este proyecto de recuperación para el que se han destinado 521.856 euros.

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