La menor que se escapó en marzo lo hizo «por miedo de no ver más a su novio»

J. C. A.OVIEDO.

En octubre de 2018 y marzo del corriente, sendas fugas de una menor que huyó con su novio, de 21 años y primo del «preso resucitado», mantuvieron en vilo a una familia de La Corredoria. La segunda vez, cuando los agentes de la Guardia Civil los localizaron en Llanes, afirmó a su madre que lo hizo «por miedo de no ver más a su novio».

Meses antes, tras doce días sin tener noticias de la menor, de 14 años, la Policía Nacional la localizó en León. Se había escapado con su novio. «Mamá lo siento mucho pero no voy a volver», fue la llamada que recibió la madre durante la escapada. La única vez que la niña se comunicó, mediante un número oculto, con su casa.

Según fuentes policiales, desde el primer momento que se presentó la denuncia por la fuga de la niña se activó un dispositivo conjunto entre la Unidad de Familia y Mujer de la Jefatura Superior de Policía de Asturias y la de León. A pesar de ser una huida voluntaria, se declaró de alto riesgo al tratarse de una menor.

Desde el principio se sospechó que la niña se encontraba en León con su pareja. «Se tenía localizado el domicilio y se estableció un sistema de vigilancia», explicaron fuentes policiales. Dio resultado. La localizaron saliendo de la vivienda con el novio de la madre de su pareja. Se procedió a su identificación y traslado a la Comisaría leonesa. Tras dar parte a la Fiscalía de Menores, fue entregada a su madre que declaró entonces a este diario que esperaba que fuera la última vez que se fugaba. No lo fue.

Meses después reincidió. La Guardia Civil de Llanes la localizó la tarde del once de marzo pasado junto con su novio sobre el que pesaban varias órdenes de alejamiento hacia la menor.

Los agentes advirtieron la presencia de dos jóvenes en una plaza. Ante un primer intento de huida los interceptaron y comenzaron a tirarles de la lengua. Resultaron ser amigos de la joven y consiguieron saber el lugar en el que se encontraba. De nuevo, avisaron a la familia que se hizo cargo de ella. Sobre los motivos de por qué se escapó la segunda vez, confesó a su madre que lo hizo porque «le echaba de menos y no podía seguir así» también porque «tenía miedo a que lo metiesen preso y no poder verlo más».

Al novio, la Fiscalía del Principado le imputa un delito de agresión sexual y le acusa de ser inductor de un delito continuado de abandono de domicilio. Pide diez años de prisión.