Un juez condena a una mujer por pegar a su hijo, pero duda de la utilidad de su fallo

El Palacio de Justicia de Oviedo. / P. LORENZANA
El Palacio de Justicia de Oviedo. / P. LORENZANA

Le impone seis meses de alejamiento del niño y 31 días de trabajos para la comunidad pero cree que la sentencia no beneficia al interés del menor

ALBERTO ARCE OVIEDO.

Una mujer ha sido condenada a 31 días de trabajos en beneficios de la comunidad, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante un año y un día y a no poder acercarse a su hijo a menos de 300 metros durante seis meses como autora «de un caso de maltrato de obra ya definido», según expone el fallo de la sentencia del Juzgado de lo Penal Número 4, de la que duda sel propio magistrado, Javier Iriarte Ruiz, que aboga por el indulto de la mujer y duda de la utilidad de su fallo.

Los hechos se remontan a las Navidades de 2015, cuando mientras estaba en la casa de su abuela, la madre «reaccionó violentamente y propinó varias patadas al menor después de que este cayera al suelo» a raíz de una discusión que el niño tuvo con un primo». Fue el padre del pequeño el que denunció los hechos ante el juzgado que han derivado en la condena de la progenitora.

«Normalizada»

Sin embargo, actualmente, según el magistrado, la situación de la familia parece estar completamente reestablecida y «normalizada». Esto hace en que en la misma resolución, el juez contemple la idea de solicitar el indulto para la mujer una vez que el fallo sea firme. «Como parece traslucirse, la acusada se encuentra psicológicamente estabilizada» lo que reduce el riesgo para el menor», sentencia el juez Iriarte Ruiz, que afirma en referencia a la orden de alejamiento que «es cuestionable que el interés del menor se vea mejor satisfecho con la preceptiva imposición de esta pena». El maltrato es un hecho probado, existió, por lo que la condena es la que marca el Código Penal, pero ello no redunda en beneficio de la víctima, razona el magistrado.

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