«La mujer hablaba de forma muy agresiva a los niños pero nunca sentí que les pegase»

«La mujer hablaba de forma muy agresiva a los niños pero nunca sentí que les pegase»

Los Servicios Sociales están «pendientes» del caso de la madre que vivía con cinco hijos en condiciones insalubres en un piso de alquiler

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Un insoportable olor a orines sacude el olfato al acceder al piso en el que vivía de alquiler una madre, sus cinco hijos (con edades entre los 14 años y nueve meses), dos perros y un gato. El pasado 8 de mayo se ejecutó su desahucio tras el impago del alquiler, si bien ya no residían en el edificio ubicado en la avenida del Mar en Oviedo. Lo abandonaron dos meses antes de que se hiciera efectivo el lanzamiento por orden judicial. Fue en ese momento cuando la propietaria del piso descubrió el estado de insalubridad en el que se encontraba la vivienda, que no llega a cuarenta metros cuadrados.

Los vecinos fueron los primeros en dar la voz de alarma a la propietaria. «Olía a perro siempre y en una ocasión dejó abandonados a los animales dos semanas. Uno de ellos no paraba de ladrar. Los dejaba sin comida ni bebida y se veía cómo uno se asomaba a la ventana y bebía del agua procedente de la lluvia que caía en el poyete», explicó una mujer de una puerta cercana. Pero la preocupación del vecindario recaía en los niños. Según explicaron «no iban al colegio». Sustentan sus argumentos en que «los sentían en casa a horas en las que deberían de estar en el cole», relató.

Más información

La actitud de la mujer con sus hijos era «agresiva a la hora de hablar con ellos porque les gritaba pero nunca sentí que les pegase». Otra residente del edificio comentó que en una ocasión la escuchó decir a uno de los pequeños «'quítate de aquí, hijo de puta'». Con todo, aseguraron que a los menores se les veía «físicamente bien».

Según pudo averiguar EL COMERCIO, los Servicios Sociales municipales «permanecen pendientes» de esta situación y tienen «enfocado» el caso. A día de hoy, la mujer y sus cinco hijos «mantienen la unidad familiar» y residen en otro barrio de la ciudad.

Por su parte, fuentes de la Concejalía de Atención a las Personas explicaron que «siempre se atienden todos los casos y se presta la ayuda necesaria». La mujer, de 34 años y nacida en Gijón, es perceptora del Salario Social Básico.

Deudas y excrementos

La propietaria explicó que está viviendo «un calvario» ante el estado lamentable del piso. En el suelo aún aparecen excrementos de animales y restos de insectos. En la cocina, un olor a putrefacción procedente de la nevera hace difícil contener las náuseas. «Voy a tener que tirarlo todo, cuando yo le alquilé un piso recién pintado y con muebles a estrenar», se lamentó. «Solo de renta y de luz me debe 3.315, 26 euros». Adelantó que denunciará judicialmente a la inquilina por los destrozos ocasionados en el piso.