La nueva ordenanza de ruido plantea excepciones para permitir música en directo

La nueva ordenanza de ruido plantea excepciones para permitir música en directo
Concierto en una sala de la ciudad. / MARIO ROJAS

Del Páramo tramitará una nueva norma municipal para conciertos en bares hasta las once de la noche y con medidores de decibelios en tiempo real

J. C. A. OVIEDO.

La nueva ordenanza que regulará el volumen de construcciones, obras y actividades incorporará «excepciones» para permitir que la música vuelva a sonar en directo en locales de hostelería que, actualmente y según la normativa autonómica, solamente poseen licencia para emitir sonido amplificado. De hecho, la actual, en revisión desde que ayer lo aprobara la junta de gobierno, sobre Protección de Medio Ambiente Ruidos y Vibraciones no prohíbe de facto la música en directo a lo largo de sus 31 páginas. Es un texto viejo, eso sí, pues todavía especifica las sanciones en pesetas y, como ayer indicó el concejal responsable de su actualización, Ignacio Fernández del Páramo, «hay que adecuarla a la legislación estatal y europea».

Evitó Del Páramo, consciente o inconscientemente, sin embargo, citar al Principado en su alocución. La administración regional es quien de verdad trae de cabeza a músicos y hosteleros que quieren que se actúe en los bares. Y, aun con todo, el edil cree que ha encontrado vericuetos suficientes para que un bar con licencia para emitir música a través de altavoces, siempre a menos de 90 decibelios, pueda contratar bolos en vivo.

Principalmente, mediante dos medidas «extraordinarias» como recoge el texto regional. La primera, que los clubes con licencia de bar tengan equipos propios de medición de decibelios para que el Ayuntamiento controle el volumen en tiempo real y la segunda, que los conciertos finalicen antes de las once de la noche para conciliar cultura y descanso vecinal.

En la práctica hay pubs que programan conciertos, generalmente en horarios no intempestivos, exponiéndose a ser sancionados si se produce una denuncia. Los decretos 91/2004 y 99/1985 del Principado de Asturias regulan esta materia que cuenta con una ley (la 8/2002) sobre espectáculos públicos y actividades recreativas.

En ella se establece que los espectáculos musicales solo pueden celebrarse en locales con licencia para esta actividad: discotecas, salas de fiesta, cafés-teatro o tablaos flamencos. Los bares con autorización para música amplificada, bares y pubs, solo pueden reproducirla enlatada.

Acordes y desacuerdos

«Hemos buscado las fórmulas legales para permitir este tipo de actuaciones», indicó el concejal. «La idea es conseguir esa reivindicación de los músicos para que se puedan realizar actividades», añadió al explicar cómo los locales de más de 60 metros cuadrados y mediante esa «excepción» -que ahora se convertirá en norma-, tendrán que solicitar el permiso para poner músicos sobre escenarios.

«La modificación se basa en permitir hasta las once de la noche la realización de conciertos. Se les va a exigir un medidor para que el Ayuntamiento controle en todo momento que no se superen los límites acústicos», explicó al recoger la demanda de los músicos: «Ni un acorde menos ni un decibelio de más».

El año pasado el Pleno de la Junta General echó para abajo una iniciativa no de ley de Podemos apoyada por Izquierda Unida para modificar la normativa. PP, Foro, Ciudadanos y PSOE votaron en contra de la música en directo. Ayer, las Juventudes Socialistas en Oviedo enviaron un comunicado a los medios calificando la propuesta de Del Páramo de «electoralista» y, a la vez, celebrando la nueva ordenanza.