El nuevo acceso a las pistas de San Lázaro estará listo antes de fin de mes

El concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta; y el alcalde, Alfredo Canteli, durante su visita a las obras de acceso a las pistas. / ALEX PIÑA
El concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta; y el alcalde, Alfredo Canteli, durante su visita a las obras de acceso a las pistas. / ALEX PIÑA

El concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta, afirma que «este no es el lugar adecuado» para celebrar los grandes conciertos de San Mateo

ALBERTO ARCEOVIEDO.

Con el casco puesto, aunque no para la fotografía, acudieron ayer el alcalde Alfredo Canteliy el concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta, a las obras del nuevo acceso a las pistas de San Lázaro, que ahora llevan el nombre de Alberto Suárez Laso, medallista paralímpico. Una visita de control a unas actuaciones que, si bien inició el anterior equipo de gobierno tripartito y que llevan un retraso de un mes sobre el calendario previsto, finalizarán antes de que termine octubre, con un coste cercano a los 600.000 euros. «Podemos estar satisfechos de esta obra, una muy necesaria, que mejora mucho la zona, fundamentalmente el acceso a las instalaciones deportivas, y que está prácticamente ejecutada», aclaró el primer edil de la Corporación.

En ese sentido, el saliente Ejecutivo municipal, liderado entonces por el socialista Wenceslao López, había planteado los trabajos con el fin de poner sobre la mesa una alternativa que, con parte de la plaza de la Catedral judicializada, pudiese acoger los grandes conciertos de las festividades de San Mateo. Sin embargo, a ese respecto, el edil de la formación naranja fue tajante: «No es el lugar adecuado, eso supondría perjudicar notablemente las actividades deportivas que se celebran aquí, señaladamente el atletismo, y así lo ha manifestado el equipo de gobierno en multitud de ocasiones», sentenció.

Los trabajos, por tanto, consisten en la incorporación de un viario a la parcela dotacional que hay alrededor del Colegio Veneranda Manzano y tiene, según el técnico al mando, Ignacio Ruiz Latierro, «dos objetivos básicos». Por un lado, mejorar el acceso a la parte posterior de las instalaciones deportivas en caso de que se fuesen a utilizar para celebrar eventos de naturaleza extradeportiva. «Una de las primeras cosas por las que se hizo», matizó. Eso, además de dotar de un acceso a la piscina y «aprovechar para ampliar el aparcamiento».

Es decir, en uno de sus apartados fundamentales, el proyecto, que redunda en la ampliación del vial y en la construcción de una salida de siete metros, facilitaría la entrada de los servicios de Emergencias, una máxima imprescindible para la celebración de los eventos musicales multitudinarios, ahora definitivamente descartados.

Por otro lado, continuó el técnico municipal, «se pretende mejorar la seguridad vial en todo el entorno del colegio», sobre todo por las mañanas, cuando las familias llevan a los niños al y se genera un mayor tráfico. «Se trata de organizar la circulación en un único sentido para que los coches no tengan que hacer maniobras y facilitar la entrada y salida del colegio», sentenció.