Ocho intoxicados en un incendio originado por un cigarro en un colchón en Silla del Rey, en Oviedo

La nube de humo negra que alertó a los vecinos. / E. C.

El fuego se originó al mediodía en una cama articulada y dejó a una familia atrapada en el piso, que tuvo que ser desalojada por la ventana

ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

A la una y cuarto de la tarde de ayer saltó la alarma en la calle Silla del Rey. Allí se originó un incendio, en el interior de una vivienda del número 5, que se saldó con ocho personas intoxicadas, siete de ellas trasladadas al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) al verse afectadas por el humo, aunque recibieron el alta poco después. Según las primeras investigaciones, el fuego comenzó en el colchón de una cama articulada, encendido por un cigarro.

El susto en un principio fue grande. Tres de los cuatro inquilinos de la vivienda donde comenzó el suceso se quedaron atrapados en el interior. Junto a otros dos vecinos del piso de arriba, un segundo, tuvieron que ser desalojados por la ventana por los bomberos. Todo el edificio se vio afectado por el humo. La gran nube negra que salía causó alarma en el barrio de La Ería.

Todo comenzó cuando un residente de esa vivienda, con problemas de movilidad al faltarle una pierna, permanecía acostado en la cama. Encendió un pitillo y el colchón prendió. Llamó a su madre para apagarlo y decidieron acudir al baño. Al echar agua sobre el sistema eléctrico de la cama, se produjo una «gran explosión».

Al no poder sofocarlo, una mujer inquilina de la casa subió a pedir ayuda a sus vecinos. Al abrir la puerta, el humo se propagó por el portal. Al final, quedaron atrapadas tres personas en el interior de la vivienda, el que fumaba en la habitación, otro hombre y una mujer.

Tras la llamada de alerta, los Bomberos acudieron al lugar de los hechos con rapidez. En total rescataron a cinco personas por las ventanas. También a dos animales, según especificaron fuentes del Servicio de Extinción de Incendios (SEIS) de Oviedo. Los efectivos pidieron al resto de inquilinos que se mantuvieran en sus casas mientras realizaban las labores de extinción y ventilación.

Los ocho afectados por el humo recibieron asistencia sanitaria en un primer momento en la calle. Siete, finalmente, fueron trasladadas al centro sanitario de La Cadellada. Su estado, según apuntaron fuentes médicas desde el primer momento, no era grave, aunque dos mujeres resultaron intoxicadas «de forma severa». A media tarde todos fueron dados de alta. El otro afectado fue atendido solo en el lugar de los hechos.

Fuerte sonido

Fue la explosión del aparato eléctrico la que puso en jaque a la comunidad. El sonido, según los testigos, fue «tremendo». A los pocos minutos el olor a quemado invadió las zonas comunes, entrando también en las viviendas. «Mi madre estaba en casa y se llevó un susto importante. Acto seguido me llamó y vine corriendo. Durante las labores de extinción no pudo salir de la vivienda», comentó a pie de calle el hijo de una vecina de la misma planta donde ocurrieron los hechos.

Entre los afectados atendidos por los sanitarios se encontraban la madre y un hijo residentes en el segundo piso. «Inhalaron humo y se percataron de lo ocurrido cuando oyeron como si fuese el sonido de varios petardos», abundó otro hijo de la mujer, que insistió en que se «llevaron un susto muy grande» cuando fueron conscientes de la situación. Él, explicó, tras comprobar que estaban a salvo sus familiares se hizo cargo de los perros. Uno de ellos presentaba síntomas de fatiga.

Rápida intervención

«Miedo» y «nervios» al principio del incendio fue el sentimiento generalizado de la comunidad. Varias horas después aún sentían las consecuencias de haber respirado tanto humo.

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Eso sí, elogiaron la efectividad de los servicios de emergencias y aprovecharon la ocasión para agradecerles su rápida actuación, que evitó que el suceso fuese mucho más grave.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron también los agentes de la Policía Nacional y Local. Los primeros, una vez controlada la situación por parte de los Bomberos, accedieron a la vivienda para recoger muestras y determinar cómo se originaron las llamas. Estas labores, según relataron fuentes del cuerpo, son «rutinarias» para la elaboración de un informe que esclarezca todo lo ocurrido.

Los agentes locales, mientras, cortaron el tráfico de la calle Silla del Rey. Durante la hora y cuarto redirigieron a los conductores que transitaban por las vías aledañas. También ayudaron a salir a los vecinos que tenían aparcados sus vehículos en la vía. La normalidad se recuperó a las tres de la tarde, cuando se retiraron.