El autor del atropello mortal en Oviedo se disculpa: «Si pudiera cambiarme por él, lo haría sin dudarlo»

La madre y los hermanos de José Manuel Castañón, 'Mamel', reciben el cariño de un jugador de Los Boliches B en el homenaje celebrado el pasado día 3./Hugo Álvarez
La madre y los hermanos de José Manuel Castañón, 'Mamel', reciben el cariño de un jugador de Los Boliches B en el homenaje celebrado el pasado día 3. / Hugo Álvarez

Iván González difunde una carta en la que dice ponerse a disposición de la familia del fallecido, Mamel Castañón, para contribuir, en la medida que pueda, a paliar los «gravísimos efectos del atropello»

ELCOMERCIO.ES

Iván González, 'Pichurry', el conductor que atropelló que el pasado 26 de mayo acabó con la vida de José Manuel Castañón Osorio, 'Mamel', en la calle Argüelles de Oviedo ha mostrado su arrepentimiento en un escrito en el que pide perdón a la familia del fallecido.

González ha remitido un escrito a la agencia Efe donde, en su nombre y el de su familia, transmite «sus más sinceras disculpas y el pésame» a los familiares del fallecido y asegura que si pudiera cambiarse por él, «lo haría sin dudarlo».

El conductor asegura que se pone a disposición de la familia del fallecido para que, en la medida que pueda, contribuir a paliar los «gravísimos efectos del atropello» que, según explica, lamenta profundamente.

José Manuel Castañón, de 43 años, falleció atropellado a las 3:30 horas de la madrugada del pasado 26 de mayo cuando el vehículo que conducía Iván le arrolló cuando circulaba por la calle Argüelles. El ocupante de otro vehículo trató de auxiliar a la víctima, avisó a los servicios de Emergencias y facilitó los primeros datos del accidente ya que Iván Gónez, tras el impacto, siguió circulando y no detuvo la marcha.

La Policía Local pudo identificar su vehículo a través de las cámaras de seguridad instaladas en el Teatro Campoamor, situado a escasos metros del lugar del accidente, e Iván González fue detenido, seis horas después, cuando llegaba a su domicilio, en el barrio de Vallobín, en un taxi, ya que había dejado su coche aparcado en Colloto.

El conductor fue sometido a un control de alcoholemia, aunque el resultado no tendría validez judicial al haber sido realizado seis horas después del accidente.

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