IU pide la inclusión del benceno en el protocolo regional contra la polución

La estación medidora de benceno en Trubia. /Hugo Álvarez
La estación medidora de benceno en Trubia. / Hugo Álvarez

Ovidio Zapico asegura que la exclusión de este elemento, principal contaminante en Trubia, supone «una afrenta para el municipio de Oviedo»

EUGENIA GARCÍA / D. L. OVIEDO.

En el protocolo contra la contaminación aprobado el pasado miércoles en Consejo de Gobierno Izquierda Unida acusa una ausencia que, a su juicio, supone «una afrenta a Oviedo»: la medición de los niveles de benceno, principal contaminante del distrito rural de Trubia. «Se trata de un problema antiguo, real y muy preocupante para los vecinos», aseguró la concejala Cristina Pontón, quien lanzó una pregunta al Principado: «¿Por qué habiendo datos, alarma y peligro para la salud no se incluye este compuesto en el protocolo?».

En junio de 2016, a petición de los vecinos, se modificó la ubicación de la estación de medición de Trubia y se incluyó la medición de benceno, cuyo origen es fruto de la actividad industrial de las fábricas de Química del Nalón e Industrias Doy, que como recordó la edil están haciendo inversiones para reducir este problema, en coordinación con la Consejería de Medio Ambiente.

Pese a que el límite que la legislación española establece para esta sustancia potencialmente cancerígeno es de cinco microgramos por metro cúbico de aire, «en enero, por ejemplo, Trubia llegó a sufrir 17,1 unidades», recordó la edil. En declaraciones el pasado junio, la vicealcaldesa, Ana Taboada, expresó que el Ayuntamiento seguirá insistiendo en reducir este contaminante.

Pontón compareció con el diputado autonómico Ovidio Zapico, quien pese a reconocer «un giro» en el Principado en protocolos de actuación ante episodios de contaminación destacó no obstante varias carencias «significativas» del documento: los episodios provocados por la acción del viento, como las nubes de carbón que se producen en el puerto gijonés de El Musel; las anomalías producidas en procesos productivos, en clara referencia a las emanaciones hace unos meses de la planta de Arcelor, en Avilés; algunos de los contaminantes que miden las estaciones o un organigrama de intervención en situaciones en las que haya que poner en marcha el protocolo.

Zapico también insistió en una posibilidad rechazada por los técnicos del Principado durante las alegaciones al protocolo: la incorporación de zonas industriales fuera del centro de la región que no están incluidas en el texto, como Navia. «Queda mucho por hacer para lograr el equilibrio entre la Asturias industrial y el paraíso natural», resumió el diputado, por lo que «el Gobierno no debe bajar la guardia».

 

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