El Plan General de Oviedo prevé reducir a la mitad la vivienda unifamiliar y suprimir 3.000 pisos

El Plan General de Oviedo prevé reducir a la mitad la vivienda unifamiliar y suprimir 3.000 pisos
El documento propone una profunda revisión de los desarrollos en el entorno a San Claudio. / M. ROJAS

Elimina o reduce la superficie de ámbitos urbanizables en Colloto, La Malata o San Claudio

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOVIEDO.

El documento de prioridades del futuro Plan General plantea cuatro escenarios. Cuatro Oviedos del futuro. Uno es descartable, es el que dejó el PP y su crecimiento desorbitado aprobado en plena burbuja inmobiliaria, en 2006. El segundo, es un ajuste, más compacto de lo mismo, que, al igual mantiene la Ronda Norte. El cuarto repite la estructura viaria, pero se pone en lo peor, en un escenario de envejecimiento de la población con inversiones públicas en equipamientos. Los redactores optan por la tercera, 'Alternativa 2', en el documento que ayer el equipo de gobierno presentó a los grupos pero a los que no facilitó copia de la documentación. La propuesta dibuja una ciudad más compacta. Suprime ámbitos urbanizables enteros, recorta otros a la mitad o menos y elimina, en favor de una ciudad más compacta y con menores costes en la prestación de servicios, más de la mitad de la oferta de suelos para viviendas unifamiliares. De 6.823 chalés que prevé el PGOU actual se pasaría a 3.091 tan solo.

El recorte es casi igual de intenso en las previsiones de edificación en altura, con 3.000 pisos menos (de 28.926 a 25.962), pero aquí la tijera actúa sobre todo sobre los suelos, concentrando edificabilidad en los terrenos más favorables y desclasificando el resto. Algunos hasta hacerlos desaparecer. La Malata Norte, al otro lado de las vías del tren entre La Corredoria y el Nora, es uno de ellos. En San Claudio, el recorte es importante. El documento destaca que el actual plan prevé el equivalente a seis pisos por cada vecino de la localidad. Desaparecerían San Claudio-El Payán o San Claudio Pontón. Casi mil pisos menos que nunca se hicieron realidad ni iniciaron su tramitación. Para el resto se proponen ajustes. El barrio de La Cruz sería residencial de baja densidad, San Claudio Norte se recortará, para Los Valles se apuesta por su conversión a unifamiliar y también hay ajustes, pero no cambios significativos, para La Cruz Santa o San Claudio Este.

Tresllames

Entre los objetivos declarados por Urbanismo estaba el de preservar Tresllames y sus manchas boscosas. Los redactores, frente al diseño actual con una bajísima densidad para viviendas unifamiliares, optan por reducir la superficie del ámbito de 67 a 13 hectáreas, para concentrar en estas últimas, colindantes a los desarrollos existentes y previstos, tres unidades de gestión para vivienda en altura en residencial abierta.

Víctor García Oviedo, Ramón Fernández-Rañada y Emilio Rico son los autores de este documento. El equipo de la UTE PGO Oviedo describe el plan vigente como «optimista» y resultado de la burbuja inmobiliaria y feliz que vivió este país hasta la bofetada de 2008. Aprecia, en su diseño, rasgos comunes, como tratar como suelos aptos para edificar y desarrollar todos aquellos comprendidos entre el suelo consolidado y la primera barrera infranqueable.

Consecuencia de ello, es la calificación de suelos de muy dudoso atractivo. Los ámbitos de Peñeo o Las Peñas, por ejemplo. Dos extensos desarrollos previstos para vivienda unifamiliar con importantes pendientes, escaso soleamiento y colindando con la ronda exterior. La propuesta pretende eliminarlos y clasificarlos como suelos de Protección Urbana, con condiciones asimilables a los suelos de protección rural. Mil chalés menos, pero 16 hectáreas que se salvarán del asfalto. Para el ámbito de Segaria (36 hectáreas), se propone desclasificar la mayor parte de él, conservando una pequeña parte para la edificación en altura de unas 250 viviendas.

La parte más complicada de la ordenación de la zona la forman los tres polígonos de La Tenderina, Rayo-Mercadín y Mercadín. Tres piezas que encajan como una rótula y comparten hasta gastos de urbanización. El documento de prioridades prevé que formen un límite con la zona rural claro y regular y, también reducir en alguna medida su superficie. Los tres tienen instrumentos con aprobación definitiva entre 2008 y 2011, aunque sin avances posteriores. En el caso del Rayo-Mercadín planean modificar los viales, pero cuestionan la edificabilidad prevista (1,4 metros cuadrados por metros de suelo) por excesiva. Para Mercadín proponen una disminución del ámbito del 40% o destinar los suelos a zonas verdes, a cambio de un ligero incremento de la edificabilidad. Y para facilitarlo todo, dividen el plan de La Tenderina, que une a los otros con la trama urbana de Ventanielles, en tres actuaciones.

En Colloto, optan por eliminar Colloto-Roces (1.000 viviendas en altura) y por dejar para un futuro estudio uno de los problemas espinosos: Ciudad Jardín. En La Manjoya se mantienen, con dudas, las siete actuaciones para unirlas a la ciudad consolidada. Son pinceladas. Avances que deberán ser debatidos, y sometidos a información pública y a consultas previas al resto de administraciones.

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