El plan de movilidad de Oviedo pretende unificar tarifas y billetes para el tren y el autobús

Un autobús de la línea B1, a su paso por la Estación del Norte. / ALEX PIÑA
Un autobús de la línea B1, a su paso por la Estación del Norte. / ALEX PIÑA

El documento plantea carriles segregados para taxi y buses para potenciar la velocidad del transporte colectivo

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Solo son unas cuantas páginas pero el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, presentado la semana pasada, significaría, de materializarse, una pequeña gran revolución en la manera en la que los ovetenses afrontarán sus desplazamientos cotidianos. Aparte de las medidas para dotar de infraestructura a la bicicleta, aumentar la red de calles peatonales o instaurar puntos de carga para vehículos eléctricos, el gran esfuerzo de los redactores se ha centrado en el transporte público. La primera gran propuesta, en este sentido, la adelantó este diario el pasado sábado. Habla de la radical transformación de las líneas de autobús urbano frente a su actual configuración.

Hay más. En ese sentido, el plan propone «la unificación de las paradas de autobús interurbano, redistribuyéndolas de forma racional y organizada, acorde a las necesidades del usuario junto a zonas de gran demanda como son los entornos en campus universitarios, el HUCA o la estación de trenes y autobuses». La escena a evitar se repite a diario. Junto al ya derribado Sanatorio Blanco, sin marquesina ni identificación, los viajeros aguardan el autobús a Langreo. Lo mismo ocurre junto a la Junta General para los pasajeros que van a Gijón. Esa disgregación de paradas anónimas y la imposibilidad de saber qué línea metropolitana pasa por cada una de ellas fue una de las carencias detectadas a la hora de redactar el plan.

Así, «otra actuación de interés para el fomento del empleo de transporte colectivo consistiría en la configuración compartida de paradas del sistema urbano e interurbano, facilitando el desplazamiento al centro de la ciudad». Todo lo anterior, para funcionar, dicen los redactores del documento, necesita complementarse con la actual red ferroviaria; tanto cercanías (líneas C-1, C-2 y C-3) como con Feve.

En el ancho métrico, se proponen mejoras en la conexión intermodal en las sus principales estaciones, como son la del Norte, La Corredoria, Llamaquique y La Argañosa. Esta estrategia integra una nueva línea de autobús exclusiva que comunique el HUCA con la parada de cercanías de La Corredoria, facilitando la accesibilidad a este punto de interés a escala provincial.

Aparte de dotar de marquesinas e información acerca de las líneas metropolitanas, el plan explica que la coordinación de «TUA, autobús interurbano, Cercanías y Feve debería ir acompañada de una plataforma digital integral donde se ponga a disposición de los usuarios de transporte público todos los horarios disponibles, junto a los trayectos intermodales más comunes».

Parece poco ambicioso, pero sin información precisa y actualizada acerca de horarios y paradas, de todos los sistemas de transporte disponibles, el espacio que la palabra 'sostenible' quiere ganar al coche particular será exiguo.

La otra gran apuesta para que el plan acierte con diagnóstico y medidas a implementar es el coste económico de cada viaje para el usuario. Así, «como medio de coordinación y unificación del sistema tarifario se plantea la necesidad de simplificar y unificar los títulos con el objeto de facilitar y potenciar el intercambio modal entre medios de transporte». Toda vez que el Consorcio de Transportes emplea el billete único, este tiene limitaciones. Por ejemplo, la condición de caducidad de los Bonos 10 CTA suponen una limitación a la hora de solicitar este título, ya que su periodo de validez se extiende por un mes una vez sea utilizado el primer viaje, «por lo que sería recomendable ampliar esta fecha con el fin de fomentar su contratación y el uso de transportes públicos para viajes puntuales».

«Es necesario potenciar y reforzar este título que permite que la red de transporte público sea ágil, rápida e intermodal, con el fin de que este sea percibido como un atractivo para la captación de nuevos usuarios de la red de transportes colectivos», explican los redactores del proyecto, que agregan que «es interesante», introducir dentro del sistema de abonos a pensionistas, personas con movilidad reducida, como ya existen en TUA.

Por otro lado, se plantea la bonificación a los usuarios más frecuentes ampliando la tarifa a una periodicidad anual que repercuta en la reducción de los precios junto a la mejora de la relación entre estos y el viaje.

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Carriles bus

Las medidas orientadas a mejorar la red de transporte colectivo también tendrán repercusión en la infraestructura viaria de la ciudad. Ninguna de las expansiones urbanísticas de las décadas recientes se proyectaron con carriles bici que potenciaran este medio de transporte. Ni Las Campas, La Florida, La Corredoria o Montecerrao, en sus anchas avenidas, reservaron dos metros para el ciclista. El plan de movilidad, a mayores, calcula en 44 kilómetros de carriles ciclables. Antes, actuará creando carriles segregados para el autobús.

«Se establece con un programa que priorice su circulación en superficie a partir de una espacio viario dedicado a la circulación del transporte público, autobús y taxi» cuya implantación se planificará basada en «la densidad» de autobuses que circularán por ellos. En vías urbanas, un carril bus, calculan los redactores, se justifica con entre quince y veinte vehículos a la hora.

En ese sentido, los carriles bus «se hacen necesarios en aquellas vías que padecen congestiones viales que afectan a la explotación de los servicios de transporte público». Esos espacios reservados a los autobuses, además, serán transitables para el taxi y, en determinados lugares por bicicletas y motos «aunque es aconsejable separar los carriles bici de los autobuses, para aumentar la seguridad de los ciclistas» y el rendimiento económico de los buses.

Coordinación

El plan fía al buen hacer de las administraciones para coordinar todas las recomendaciones en materia de accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia. «Es necesario que las administraciones con competencias en materia de transporte público trabajen integrando y coordinando los sistemas», explican los ingenieros, que llegan a pensar en medios «que garanticen la accesibilidad universal peatonal» a través de escaleras mecánicas y ascensores urbanos, ligado a la planificación de aparcamientos para bicicletas o servicios de alquiler municipal.

Por último, para engrasar el mecanismo y que la idea de que Oviedo explote su centralidad como nodo de transporte metropolitano, «es necesario que los horarios de estos medios de transporte estén coordinados y adaptados en momentos de máxima afluencia, como son durante las horas punta de la mañana y la tarde, coincidentes con entradas y salidas de motivo laboral y académico».

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Tua, Oviedo

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