El plan de seguridad de las fiestas impide instalar barras a los hosteleros de Altamirano

Barras de hosteleros durante las fiestas del año pasado. / ALEX PIÑA
Barras de hosteleros durante las fiestas del año pasado. / ALEX PIÑA

Los empresarios presentan alegaciones y una solución que permita colocar mostradores dejando un paso de 5,45 metros de ancho

J. C. A. OVIEDO.

Los establecimientos hosteleros de la calle Altamirano presentaron ayer alegaciones contra el plan de seguridad de San Mateo, que incluye esta vía dentro de las rutas de evacuación imposibilitando, de esta manera, que puedan colocar las barras previstas en la calle. Las alegaciones tuvieron el apoyo de la patronal del sector, Otea, que trata de mediar en el conflicto con los técnicos municipales incluyendo una propuesta para modificar la colocación de los mostradores.

En un comunicado remitido a los medios, Otea mostró su sorpresa ante la decisión de incluir la calle dentro de los planes de autoprotección. Algo que no había sucedido en anteriores San Mateos. Para el cambio que plantean pretenden seguir «el mismo criterio que los propios técnicos municipales para otras calles de evacuación o con anchos menores».

Los establecimientos recibieron el pasado lunes la notificación en la que se comunicaba la medida municipal y que compromete la colocación de las barras. Como en la mayoría de los trámites con el Ayuntamiento, se establece la posibilidad de alegaciones previas a la concesión o denegación de la instalación de la barras.

Sorprendidos por la nueva medida, plantean una solución similar a calles más estrechas

Para Otea, el hecho de que nunca antes se contemplara esta calle como evacuación y la cercanía del inicio de las fiestas, hace que estos establecimientos ya hayan realizado los pedidos de productos y materiales para su actividad durante San Mateo.

Para la contrapropuesta los hosteleros han tenido en cuenta la existencia de un andamio de un edificio en rehabilitación en la esquina de Altamirano con la plaza de Riego, y garantizando que «nunca queda menos de los 5,45 metros de ancho de paso en la situación más desfavorable». De esta manera, los establecimientos están seguros de que «la modificación técnica que proponen resuelve el problema y permite sacar las barras sin comprometer la seguridad del recinto».

La seguridad, sin contratar

Hoy está previsto que el Ayuntamiento contrate la seguridad privada para los diferentes escenarios de las fiestas. Un contrato que se dilató en el tiempo porque una de las empresas que optaba a la adjudicación no presentó la información completa. Si la FMC consigue sacarlo adelante necesitará el visto bueno de la Policía Nacional, algo que puede que se dilate unos días más en el tiempo con el chupinazo ya lanzado. Previsiblemente, la Policía Local se hará cargo hasta que todo esté en orden.

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