«La plantilla de Trubia deberá aumentar si se consolida el 8x8»

Mariano Fernández, secretario general de UGT-FICA en Santa Bárbara Sistemas. / ALEX PIÑA
Mariano Fernández, secretario general de UGT-FICA en Santa Bárbara Sistemas. / ALEX PIÑA

Mariano Fernández, secretario general de UGT-FICA en Santa Bárbara Sistemas: «El objetivo de este Gobierno es crear un vehículo 100% español para tener la capacidad de poder exportarlo»

CECILIA PÉREZOVIEDO.

Mariano Fernández (Oviedo, 1964) acaba de ser elegido secretario general de la sección sindical de UGT-FICA en Santa Bárbara Sistemas. Por delante tiene un doble reto: por un lado, lidiar con la amplia representación sindical en la factoría de Trubia -por primera vez están presentes UGT-FICA, CC OO, CSI, CSIF y OSOA-; y por otro, hacer frente a lo que considera «una buena perspectiva» para la planta asturiana, el futuro contrato con Defensa para la fabricación de los nuevos vehículos blindados 8x8.

-Doble felicitación. La primera porque han ganado las elecciones sindicales, ¿se abre una nueva etapa?

-Nueva etapa en sí no, UGT lleva consolidada en Santa Bárbara muchos años pero sí en cuanto a la redistribución. La fábrica no deja de ser un reflejo de la sociedad y es la primera vez que hay cinco sindicatos diferentes con representación. Por lo tanto, nadie tiene mayoría absoluta. Nosotros somos la fuerza que hemos tenido más delegados y lo que nos va a tocar va a ser intentar coordinar y constituir un comité de empresa y poder tener capacidad de negociar y alcanzar acuerdos que sean beneficiosos para los trabajadores.

-Están como los políticos con ese fin del bipartidismo en los parlamentos.

-Sí, es cierto que el mundo sindical siempre fue de UGT y CC OO. Ahora mismo componen trece miembros el comité de empresa y cinco sindicatos.

-¿Beneficia o complica las negociaciones?

-¿Es bueno en cuanto a que todas las sensibilidades tienen representación? Sí. ¿Es complicado alcanzar mayorías? También. Entonces todo tiene su parte buena y su parte mala. Veremos en el día a día.

-La seguna felicitación viene de la mano de la autorización del Gobierno nacional para fabricar los nuevos blindados 8x8. Trubia será su eje vertebrador...

-Tiene muy buena perspectiva por varias razones. Por un lado, se adjudica a Santa Bárbara como líder del proyecto. Una ratificación del trabajo bien hecho. Pero yo no quisiera quedarme solo con el anuncio de esta adjudicación, estamos hablando que este es un proyecto que va a muy largo plazo.

-¿Cuál es la previsión?

-La previsión del Ministerio de Defensa es hacer tres paquetes de adjudicaciones, con un total de novecientos vehículos. Estamos hablando de la fuerza que el Ejército de Tierra denomina 2035. Esto quiere decir que durante un período de tiempo, y hablar en industria de largo plazo es muy buena noticia, Santa Bárbara y concretamente la fábrica de Trubia, tenemos una carga de trabajo que no va a saturar las instalaciones, no nos podemos engañar, pero sí tiene una carga de trabajo consolidada en el tiempo. Aunque también hay que ser conscientes de que dependerá de otros presupuestos y ahí siempre tenemos la espada de Damocles con el Gobierno de turno. Es importante no olvidar que el objetivo de este Gobierno es crear un vehículo 100% español para tener la capacidad de poder exportarlo.

-¿Se abren puertas a futuros contratos?

-Claro, y además hay un tema fundamental en la industria de Defensa: si tú tienes un producto y no lo compra tu Ejército no lo vas a vender en ningún lado.

-¿Qué tipo de contratos adicionales se podrían conseguir?

-En Defensa los contratos son entre gobiernos que luego afectan a las empresas que tienen los productos. Nosotros llevamos muchos años hablando de que nos da envidia, desde el punto de vista sindical, el ministro de Defensa francés de turno. Es el mayor comercial que tiene la industria de Defensa francesa.

-¿Los ministros de Defensa españoles no son buenos comerciales?

-Pongo mis dudas (risas).

-En el caso de los nuevos blindados, ¿tenía que ser Santa Bárbara Sistemas sí o sí la responsable de parte de su fabricación?

-El vehículo se empieza a hacer en Trubia. Aquí llega la materia prima y se empieza a construir la barcaza y toda la configuración y proceso antiminas, y la integración de los sistemas de tracción. Luego se va a Sevilla. Allí se integran todos los componentes que hacen falta para terminar el vehículo. Es decir, en Trubia se inicia y en Sevilla sale el vehículo rodando. No cabe que otra empresa tuviera la capacidad de liderar el proyecto que se va a realizar en las factorías de Santa Bárbara Sistemas.

-¿Hay fecha para concretar la firma del convenio?

-Las noticias que tenemos, que no están confirmadas, es que antes de acabar el año se pretende firmar el contrato. Ahí es cuando se pondrán encima de la mesa los plazos y pliegos de condiciones. Ahí ya podemos empezar a hablar de carga de trabajo.

-Mencionaba cuando se conoció la noticia que todo apuntaba a que el próximo año, 2020, habría que entregar la primera unidad. ¿Lo ve factible?

-Si el Ministerio de Defensa sigue insistiendo en que durante el año 2020 hay que entregar vehículos, pues los tenemos que entregar sí o sí.

-Habrá que ponerse las pilas entonces.

-El escenario previsto es ese, ahora cuándo y cuántos vehículos habrá que entregar, eso no podemos saberlo aún.

-Defensa habla de que este contrato fomentará la creación de 1.600 empleos ¿Con cuántos trabajadores cuenta la factoría de Trubia?

-Ahora mismo 380 de Santa Bárbara Sistemas, pero la realidad es que tenemos muchas cuestiones subcontratadas.

-¿Cuenta con trabajadores suficientes para ejecutar el contrato de los nuevos blindados?

-El año que viene va a ser fuerte con la producción del SV y tenemos también la fase del VCZ, cuya previsión es que se acabe en Trubia en julio del año que viene. Entonces puede ser que se superponga la fabricación de los tres vehículos, por lo que en 2020-2021 puede ser que estemos con una carga de trabajo importante en el programa SV y en el del 8x8. Con la capacidad de personal que tiene ahora mismo, Santa Bárbara no sería capaz. Nosotros apostamos por la incorporación de trabajadores y aumentar la plantilla. Si esto se consolida a largo plazo la plantilla de Trubia debería incrementarse.

-¿Podrían encajar ahí los 55 despedidos?

-En su momento desde el comité de Trubia se alcanzó un acuerdo de creación de una bolsa de empleo con la dirección de Santa Bárbara Sistemas y poco queda hablar de eso. Además, el tema de los 55 no está en la agenda de los sindicatos ni de la empresa.

-¿Por qué?

-Se creó una bolsa de empleo, se dio la oportunidad para que la gente se apuntara, el que quiso se apuntó y el que no quiso pues no.

-¿Qué radiografía hace de la factoría?

-Hay un problema que si no se pone remedio nosotros creemos que a muy corto plazo no va a haber conocimiento suficiente para que la fábrica de armas de Trubia pueda hacer tubos de cañón, de pequeño o gran calibre, cuando ha sido uno de los referentes en este país. Nos cansamos de reivindicarla pero ahora somos una multinacional y la respuesta siempre es la misma: cuando vengan los contratos hablamos.

-¿Temen que pase en Trubia lo que ocurrió en La Vega?

-A corto y medio plazo no. El contrato del que hablamos puede dar carga de trabajo y asegurar que durante varios años va a haber un producto que fabricar... Pero bueno, ¿quién iba a decir que iba a cerrar Coca-Cola? Eso no lo puede vaticinar ni el máximo responsable de la compañía porque las decisiones dependen de Virginia (Estados Unidos), no de aquí.