La Policía Nacional evita el suicidio de un ovetense tras dos horas de conversación

La Policía Nacional evita el suicidio de un ovetense tras dos horas de conversación

La mujer de R. M. S. dio la voz de alarma a los agentes, que lograron que les dijera su paradero, en Lugo, y consiguieron un «feliz desenlace»

D. L. OVIEDO.

Además de resolver asesinatos y capturar terroristas, la Policía Nacional combate una amenaza mucho más silenciosa, pero que también siega muchas vidas: la de los que deciden abandonar este mundo voluntariamente. Sin embargo, el mes pasado, gracias a su habilidad, agentes de la sala unificada del 091 de la Jefatura Superior de Policía de Asturias lograron que un vecino de Oviedo, R. M. S., desistiera de sus ideas suicidas, para las que había huido a ejecutarlas a Lugo.

Los efectivos se enfrentaron, según informó el Cuerpo en un comunicado, «a una de las situaciones más difíciles con las que se suelen encontrar en este servicio: las ideas autolíticas de una persona». La voz de alarma la dio la mujer de R. M. S., quien, a través del 112, logró contactar con los agentes y comunicarles que su marido se había ido de casa manifestado que lo hacía «con una clara intención de quitarse la vida».

Inmediatamente, pues «en este tipo de emergencias, el tiempo de respuesta es de vital importancia», los funcionarios adscritos a la sala del 091, situada en las dependencias de la comisaría de la calle Juan Benito Argüelles (antes de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, General Yagüe) ordenaron un dispositivo social para dar con el ovetense lo antes posible.

Alrededor de las dos de la mañana, los agentes logran contactar con R. M. S., el cual, siempre según la Policía Nacional, «manifiesta la intención clara de sus ideas autolíticas».

Ni cortos ni perezosos, los policías, «conscientes de la situación delicada a la que se enfrentan, entablan una amistosa conversación con el hombre, empatizando con sus propios problemas y ganándose la confianza del mismo».

Tras una hora y media de charla, los agentes consiguieron que R. M. S. les revelara la ubicación en la que se encontraba, en Lugo. Entonces, los funcionarios alertaron a las Fuerzas y Cuerpos de la provincia gallega, para que acudiesen al lugar donde se hallaba el ovetense.

A lo largo de la conversación, R. M. S. se fue desplazando hasta la localidad lucense de Begonte, «manifestando él mismo que desconocía el tiempo transcurrido ni cómo había conseguido llegar hasta allí con el vehículo».

Una vez localizado, los agentes pusieron en conocimiento de la esposa del hombre «el feliz desenlace de la operación, lo que provoca otra situación de enorme satisfacción por parte de los funcionarios participantes, ya que la mujer les transmite entre lágrimas sus palabras de agradecimiento sincero».

La ONG de acción social Teléfono de la Esperanza mantiene un número móvil permanente de prevención del suicidio, que es el 717 003 717.

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