La Policía rescata a una mujer y a sus dos bebés y evita un incendio en su piso

La Policía rescata a una mujer y a sus dos bebés y evita un incendio en su piso

La madre se quedó encerrada en la habitación con su recién nacido mientras que el otro niño se estaba en la cocina y había una olla al fuego

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Todo quedó en un susto pero pudo haber acabado en una tragedia si no llega a ser por la intervención de la Policía Nacional que logró apagar un fuego y rescatar a una madre y a sus dos bebés, un recién nacido y un niño de dos años, de un cúmulo de trágicas coincidencias sucedidas en la vivienda que comparten en la calle Facetos, en el barrio de La Ería.

Todo sucedió el pasado sábado, 9 de marzo. A la sala del 091 entró una llamada de auxilio de una mujer que contó a los agentes que se había quedado encerrada en una de las habitaciones de la vivienda con su bebé, recién nacido. El problema estaba en que había dejado la comida en el fuego de la cocina donde se encontraba su otro hijo, de tan solo dos años.

Alerta. Una madre llamó al 091 para pedir ayuda
se había quedado encerrada con su bebé en la habitación y su otro hijo, de tan solo dos años, estaba en la cocina, donde había una olla al fuego.
Ayuda
Las ventanas de la vivienda tenían rejas, por lo que los policías tuvieron que introducir una madera para retirar desde fuera la olla, y entrener al niño de 2 años para que no se acercara a ella.

Los agentes llegaron hasta el edificio y observaron como de la ventana de la cocina de un segundo piso salía mucho humo proveniente de una olla y se escuchaba el llanto de un bebé. Una situación muy tensa que complicó, aún más, las rejas de las que estaban provista la ventana, por lo que el acceso a su interior se antojó «imposible» para los agentes de la Policía Nacional. Descartado el acceso a la vivienda a través de ellas y «ante el inminente riesgo para la vida de la familia», los efectivos policiales se las ingeniaron para arrancar una de las jambas de la puerta de la vivienda, la colaron por las rejas de la ventana de la cocina y con ella apartaron la olla del fuego, evitando que se produjera un incendio. Mientras ejecutaban esta maniobra, los policías también tuvieron que centrarse en lograr la atención del pequeño de dos años que se encontraba en el interior de la cocina. Lograron captar su atención a pesar de que el pequeño se encontraba llorando, el fin era que no se apartase de la ventana para evitar que se acercara a la olla y para que no inhalase el humo.

El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento se personó a los pocos instantes en el lugar del suceso. Fue una dotación de Bomberos la que logró acceder a la vivienda a través de una escalera y ventilar todo el inmueble.

Ni la madre ni sus dos hijos resultaron heridos, pero el susto y la angustia que vivieron no podrán olvidarlo tan fácilmente.