La Preba cumple veinte años de vida

La Preba de la sidra en Gascona congregó a más de 4.000 personas en su XX Edición. / FOTOS: PABLO LORENZANA
La Preba de la sidra en Gascona congregó a más de 4.000 personas en su XX Edición. / FOTOS: PABLO LORENZANA

Trabanco se llevó el premio a la mejor sidra por parte del jurado profesional. Viuda de Angelón, la favorita del público | La fiesta sidrera congregó a más de 4.000 personas y repartió más de 3.000 botellas

SANDRA S. FERRERÍA OVIEDO.

La Preba de la sidra cumplió ayer 20 años. Y no lo hizo sola. Más de 4.000 personas participaron en una fiesta que ya es reconocida como el pistoletazo de salida a las fiestas del verano asturiano. En total, participaron 20 llagares, que ofrecieron más de 3.000 botellas de sidra a los asturianos y no asturianos que se acercaron al Bulevar de la Sidra y a los mostradores de las trece sidrerías participantes.

La jornada de degustación arrancó a las 12 de la mañana. Por cinco euros todo el que quisiera tenía derecho a un vaso -que iría rellenando con sidra-, un pañuelo, y una tarjeta para poner sus puntuaciones.

El encargado de dar el pregón fue el actor y cómico Alberto Rodríguez, que repetía como pregonero. «Puxa Oviedo» comenzó diciendo, antes de animar a todos los asistentes a participar en la Preba. Concluyó su intervención recordando una frase que alguien le había dicho esa misma mañana: «Todo chigrero, lo primero que tiene que hacer antes de montar el bar, es comprar el piso de arriba».

Entre cata y cata, los organizadores, la Asociación de Sidrerías de Gascona, hicieron entrega de un cheque a la Asociación Española Contra el Cáncer en Asturias, entidad presidida por Margarita Fuentes. En total, los hosteleros realizaron una aportación de 1.000 euros «que servirá para continuar con la acción de prevención, atención e investigación del cáncer». Además, la vicepresidenta de la Asociación, Margarita Collado anunció que el próximo domingo se celebrará una carrera contra el cáncer que saldrá de la Catedral.

La fiesta y los reconocimientos continuaron. Mientras el público probaba la sidra de Trabanco, de Castañón, de Cortina o de Muñiz, entre otros, los hosteleros de Gascona homenajearon a Etelvino Crespo, que se definió a si mismo como «fabricante de sidra desde 1940». Un hombre que dedicó su vida a la bebida asturiana, un mundo que conoce a la perfección, y del que aseguró que «cambió y mejoró». Pero Crespo advirtió a los asistentes, e insistió en ello, en que la pipa es mejor que el deposito «y vamos a dejarlo así».

Antes de conocerse cuál fue la mejor sidra para el jurado popular, conformado por esas 4.000 personas, y por el jurado profesional, el grupo de coleccionismo Sidrastur entregó el premio a la 'Etiquetina más guapa', que recayó en el llagar Panizales. Asimismo, desde la asociación de coleccionismo se pidió iniciar trámites «para que se nos nombre embajadores de la sidra».

El llagar Trabanco fue premiado como mejor sidra por el jurado profesional, mientras que la sidra de Viuda de Angelón se llevó el premio popular.

El sol, el calor, y el ambiente animaron a que la Preba se desarrollara como se esperaba. Desde el Tierra Astur hasta el Ferroviario, pasando por La Finca, La Pumarada, o La Manzana, los culines iban y venían y la sidra se ponía a prueba de los paladares de los clásicos de Gascona y de los novatos.

Así llegó el francés Bruno Chinalia, con su pareja Ana Alonso. Chinalia aseguró estar «encantado y feliz de la vida» de participar por primera vez en la Preba de Gascona. Aseguró que no sería la última.

También eran novatos en esto de probar la sidra Iyán Núñez, Eduard Barbón y Víctor Cañedo. El primero de Cangas de Onís y los dos segundos ovetenses, afirmaban que la Preba da inicio a las fiestas de prao, típicas del verano asturiano.

María Muñóz, riojana, y Adriana Oria, cántabra, repetían este año la cata de sidra. Estudiantes en el Conservatorio de Música, no dudaron ni un segundo en volver a probar la sidra de los 20 llagares participantes.

Desde Galicia llegaron Ana Proupin, Diana Vaneza Amendoeira y Alberto Rodríguez. Se encontraban en Oviedo realizando un curso de formación para la empresa en la que trabajan. Proupin, natural de Francia, afirmó que la idea de hacer la fiesta en la ciudad al aire libre «es muy buena». «Bebe ese culín del trago», le dijo un vecino ovetense a su paso. «El mayor problema que encuentro es que los de fuera desconocemos cómo se bebe la sidra», dijo animándose a beber lo que le quedaba en el vaso.

Pedro Caramés, presidente de la Asociación de Sidrerías de Gascona, aseguró que la cita estaba siendo un éxito. Respecto al retraso en los permisos para hacerla reconoció que «confiábamos en que todo saliera favorable. Haciendo las cosas bien no tiene porque no salir».

A la Preba se acercaron el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y el concejal de Economía, Rubén Rosón, que coincidieron en la importancia de esta fiesta, y de la sidra «que permite unir personas, culturas y caminos».