La presencia de chatarreros ilegales en el Espíritu Santo irrita a Cogersa

Dos de estos recicladores, ayer a las puertas del punto limpio de Cogersa. / M. ROJAS
Dos de estos recicladores, ayer a las puertas del punto limpio de Cogersa. / M. ROJAS

Pide a los usuarios del punto limpio que dejen los residuos en el interior de las instalaciones y no se los entreguen a estos 'recicladores'

CECILIA PÉREZ

La Compañía para la Gestión de los Residuos Sólidos en Asturias (Cogersa) denunció ayer la presencia de chatarreros y recicladores ilegales en el punto limpio ubicado en el polígono del Espíritu Santo. La empresa pública asegura que esta situación se viene prolongando en el tiempo. Se trata de un grupo de personas que simulan ser operarios de Cogersa, incluso se visten con chalecos reflectantes, para indicar a los ciudadanos que llegan al punto limpio que les den a ellos la mercancía que, en un principio, pensaban depositar para su posterior reciclaje en las instalaciones que la empresa tiene en el polígono del Espíritu Santo. «Es un problema operativo muy grande», calificaron fuentes de Cogersa porque «la situación va a peor», de hecho, aseguran que el recinto ha sufrido varios robos de material.

El problema radica en que la presencia de estos recicladores ilegales impiden el tratamiento adecuado de los residuos, además de fomentar una economía sumergida de venta ilegal de chatarra. «Creemos que para contrarrestar la situación es necesario informar a la gente que acude al punto limpio de que allí se coloca gente para recoger los residuos que no son operarios de Cogersa. La gente tiene que ser consciente de que debe de entrar dentro de la instalación y dejar el residuo donde el operario le diga». Pero la situación no es fácil ya que muchos usuarios aseguran que estos recicladores ilegales les amenazan y coaccionan para entregarles a ellos las lavadoras o televisiones que llevan a reciclar, según denuncia Cogersa. De este problema también es consciente el Ayuntamiento. Fuentes de la Concejalía de Seguridad Ciudadana confirman que hay varias quejas sobre este tipo de actuaciones pero «el problema es que no se denuncia», aseguraron.

La presencia policial en la zona es habitual confirman desde Seguridad Ciudadana pero su actuación no puede ir más allá a no ser que se pille 'in fraganti' a la persona amenazando o coaccionando al usuario para que le entregue la mercancía a reciclar.