«El problema de las fiestas es la ineptitud de Sánchez Ramos»

El acusado de llamar 2.500 veces al 112 reconoce los hechos y acepta una multa de 2.800 euros
La concejal a del PP, Belén Fernández Acevedo. / MARIO ROJAS

Belén Fernández Acevedo, concejala del PP: «San Mateo es simplemente un medio para dar negocio a los chiringuitos de la izquierda»

SANDRA S. FERRERÍA OVIEDO.

Las fiestas de San Mateo comienzan este mismo viernes pero aún quedan flecos sueltos. Por vez primera bajo el paraguas de la Fundación Municipal de Cultura (FMC), la concejala del PP y expresidenta de la SOF, Belén Fernández Acevedo, considera que su gestión es «calamitosa». Culpa de ello directamente a su presidente y concejal de Cultura y Festejos, Roberto Sánchez Ramos, de quien dice que «o lo echan o querrá seguir». Mientras, la ciudad se prepara ya para una nueva programación que, en palabras de la popular, «no está a la altura de los ovetenses».

-¿Cómo valora la gestión de San Mateo por parte de la Fundación Municipal de Cultura?

-Calamitosa. El problema no es la Fundación Municipal de Cultura o la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) ni, por supuesto, el personal de ambas; el problema es la ineptitud del concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos. Piensa que puede gobernar haciendo lo que hizo en la oposición, hablando sin memoria, diciendo hoy lo contrario de ayer, dando rienda suelta a su versión más patéticamente cómica y echando la culpa de todo al pasado y al Partido Popular. Él ha traicionado a los directores y técnicos de la Fundación y de la SOF usándolos y tirándolos a los leones a su conveniencia. Así le va y así nos va.

-Ha habido retrasos a la hora de programar las fiestas.

-El concejal empezó a preparar las fiestas en julio, como si no supiera que se celebran siempre en septiembre, y preocupándose casi exclusivamente de contratar a un grupo para justificar sus vacaciones VIP gratis en Nueva Orleans. No hay disculpas. Sus tres San Mateo han sido iguales: agónicos, con una gestión nefasta, irregular y con un resultado penoso.

-'Rivi' defiende que el retraso se debe a la falta de personal y a la ley de contratos.

-¿Y el año pasado o hace dos, qué ley y qué personal le lastró? Es un personaje estrambótico que no respeta nada ni a nadie. Es el único culpable de esta desastrosa gestión. Como concejal de Festejos debería haber comenzado a preparar las fiestas nada más terminar el ridículo de 2017. Y no lo hizo. Pero es que le pasó lo mismo con La Ascensión, el Carnaval, y las fiestas de barrio..., su herencia no puede ser más calamitosa.

-Ahora que ya se conoce la programación, ¿mantiene que no está a nivel de lo que Oviedo y los ovetenses merecen?

-Lo mantengo. Creo que todos los ovetenses, salvo el clan de los pitufos y sus adláteres, piensan lo mismo. No hay actuaciones a nivel de lo que merece esta ciudad, no hay una oferta novedosa para niños, no hay actividades que dinamicen y atraigan a los ovetenses... Estas fiestas son simplemente un medio para dar negocio a los chiringuitos de la izquierda. Han convertido esos espacios en el elemento más importante de las fiestas y no debería ser así. Creo que ha llegado el momento de dar un cambio a este modelo festivo.

-Muchos contratos tardaron en firmarse.

-Igual que el año pasado. Si es verdad que 'por sus obras los conoceréis', a este personaje ya no le queda dónde esconderse y a quién echarle sus culpas. Y ya veremos cuando analicemos, que lo haremos, desde la perspectiva legal varias de las decisiones que ha tomado, como la forma de adjudicar los chiringuitos tradicionales o la chapuza absoluta del sorteo de las casetas de hostelería del Bombé.

-¿Qué hubiera hecho el PP en el caso de estar en esa situación?

-No me gusta la política ficción. Yo organicé tres años las fiestas y ahí están los resultados. Demuestran que no he tratado como él trató a los trabajadores y a los socios de la SOF, que no he ido de vacaciones VIP pagadas o que no estuve echándole las culpas a nadie. Y por supuesto, todo hecho a tiempo y por el cauce de la legalidad.

-Ha dicho que es necesario que el concejal de Cultura dimita. ¿Lo mantiene?

-Lleva 30 años ejerciendo como cómico funambulista a costa del contribuyente y, o lo echan o querrá seguir otros 30 años.

-Este San Mateo, dice 'Rivi', será el más grande: 130 actuaciones en nueve escenarios.

-¿Pero eso no lo dijo ya el año pasado? 'Rivi' es víctima de un enfermizo 'egocirco' que convierte en gafe su incapacidad. Y realmente da pena ver en lo que ha degenerado. Confieso que a pesar de su soberbia y su misoginia me empieza a dar pena denunciar sus constantes fracasos. Ha gastado medio millón de euros largos más que el año pasado para una programación que es aún peor que en 2017. Tiene una demencial tendencia al grandonismo impulsada por un ego tan desmesurado que le anula la inteligencia y la sensatez necesarias para darse cuenta de sus propios fracasos y ridículos.

-El concejal del PSOE, Diego Valiño, les acusó de no querer colaborar en las fiestas, al no dar su aprobación a ninguno de los contratos...

-Valiño debería repasar la labor y lo que aprobaron sus compañeros de partido cuando estaban en la oposición. Claro que, como en todo, para esta izquierda tan sectaria y antigua lo que ellos hacen es alta política y lo que hace el PP, acciones demoniacas. Nadie en su sano juicio puede apoyar esta lamentable gestión y esta paupérrima programación.

-¿Necesita Oviedo macroconciertos como los de Gijón en los que participen artistas de pago?

-Oviedo necesita actuaciones de calidad y hasta Sánchez Ramos ya ha reconocido que deben ser de pago. Hay que cambiar el modelo. La plaza de la Catedral no puede seguir siendo el centro de las actuaciones por razones de seguridad y de protección de este monumento. Hay que habilitar nuevos escenarios para consolidar una oferta variada que atienda a todos los gustos. Y hay que tener un escenario a cubierto y con capacidad para más de 10.000 personas que permita traer los mejores espectáculos.

-Las instalaciones de San Lázaro acogerán conciertos en un futuro, ¿Qué opina?

-El proyecto de San Lázaro está bien para mejorar la urbanización de una calle pero no para construir un recinto festivo sobre unas pistas de atletismo. Esa experiencia ya la tuvimos y no fue buena. Sigo defendiendo que, hasta que no se construya el que Oviedo necesita, el mejor recinto festivo fue el que creamos en La Ería. Solo con repasar los artistas que actuaron en él y el número de personas que acudió a verlos se despeja cualquier duda.

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