El proyecto del Bulevar rebaja los costes de la glorieta del HUCA a menos de la mitad

La entrada a Oviedo con la fábrica de armas de La Vega al fondo. / ALEX PIÑA
La entrada a Oviedo con la fábrica de armas de La Vega al fondo. / ALEX PIÑA

Los técnicos señalan la falta de estudios de tráfico y la red de saneamiento como problemas para validar el diseño de Bosque y Valle

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

El proyecto para la transformación urbana del entorno del acceso a Oviedo desde la 'Y' no logra salir del laberinto. La nueva versión del diseño entregada por la UTE Bosque y Valle hace ahora un mes rebaja el presupuesto a 29 millones de euros pero no convence a los técnicos a los que el equipo de gobierno encargó su revisión. Tanto Infraestructuras como la Policía Local han señalado diversos obstáculos que ponen en duda el trabajo contratado al estudio de los arquitectos Miguel Ángel Tejada y Clara Eslava, cuya carta de presentación es el trabajo de remodelación de la calle Serrano en Madrid, y el ingeniero David Gistau. Se trata de cuestiones que van desde aspectos generales como la ausencia de estudios de las afecciones al tráfico durante la ejecución de las obras a matices muy concretos sobre los costes de algunas piezas del mobiliario o los problemas con la red de saneamiento.

La tramitación del proyecto, el más ambicioso abordado nunca por el Ayuntamiento, no está siendo sencilla. El equipo de gobierno optó por convocar, por primera vez para adjudicar un contrato, un concurso de ideas para elegir a los redactores del plan para el que se establecía un presupuesto «estimado máximo de 18 millones de euros». La propuesta de los ganadores Bosque y Valle -un diseño que convertía el entorno de la antigua autopista en una zona verde y eliminaba la barrera entre los barrios a ambos márgenes de la vía-, ya excedía esa cuantía.

En verano, tras semanas de reuniones con el Principado para definir la solución a la altura de los enlaces del hospital, que el Ayuntamiento pretendía sustituir por una glorieta a nivel y que, tras aceptar las exigencias de los técnicos de la Consejería de Infraestructuras, acabó como una solución mixta, deprimiendo la calzada actual y dejando el resto del tráficos en altura, llegó el susto. El proyecto presentado por la UTE Bosque y Lago para la transformación del entorno del acceso a Oviedo desde la 'Y', para el hoy Bulevar de Santullano, supondría una inversión global de más de 51,2 millones de euros.

Urbanismo trabajó con los redactores para ajustar el presupuesto a cerca de 30 millones de euros, pero la mayor parte del ahorro, en realidad, no era tal. Se limitaba a dejar fuera el tramo de la glorieta del HUCA y el desvío del colector Sur, a la altura de Río Dobra, al entender que ambas cuestiones no estaban entre la documentación inicial del encargo facilitada a los proyectistas. Según las bases del concurso de ideas, el proyecto «para la ejecución de las obras» debía tener «un presupuesto máximo de 18 millones de euros y un plazo de seis años». El diseño de Bosque y Valle se fue hasta casi un 300% más. Incluso tras el recorte, solo si se aceptaba discutir si las bases del concurso de ideas hablaban de presupuesto de ejecución material o de ejecución por contrata -en el segundo, que es el de licitación, se incluye el beneficio de la contratista (6%), sus gastos generales (13%) y el IVA (21%)- los números se aproximaban al tope. Tras el ajuste, el presupuesto de ejecución material rondaba los 20 millones, pero 30 teniendo en cuenta si era el presupuesto de licitación o por contrata.

El diseño definitivo mantiene fuera del proyecto la glorieta del Hospital y los trabajos necesarios para el desvío del colector, aunque rebaja sensiblemente los costes de ambas obras. El primero pasa de 7 millones a unos «más realistas», a decir de un técnico de la casa, tres millones, cifra en la que no se incluyen por quedar fuera del ámbito los viales hacia el nudo de Cerdeño. El segundo, cuyo coste superaba los tres millones, baja ahora a 2,3. Hay también ajustes menores en otras partidas, pero el problema para empezar las obras no desaparece.

«Toda la red de saneamiento del proyecto converge en un colector que no está ya», explican fuentes municipales. Lo que equivale a decir que «es irrealizable», si no se ejecuta antes unos trabajos para los que el Colegio de Geólogos pidió la máxima prudencia por sus posibles afecciones al subsuelo del entorno de la iglesia de Santullano. La dificultad, además, afecta justo al tramo por el que el Ayuntamiento quería iniciar las obras, sustituyendo el puente de Ángel Cañedo por una glorieta situada a la altura de la calle Río Dobra y para las que ya ha incluido la correspondiente partido en el borrador de los presupuestos municipales de 2019.

Dudas

Los informes de las distintas áreas hallan más dificultades para poder llevar el diseño como está al terreno. Procupan los costes de mantenimiento de un área que añadirá decenas de miles de metros cuadrados de áreas verdes y equipamientos a una de las zonas de la ciudad con peores indicadores medioambientales y de salud en buena parte por la presencia de la autopista y la pervivencia de calderas de calefacción obsoletas y contaminantes en barrios con rentas muy bajas y sin recursos suficientes para su renovación.

El diseño de la UTE Bosque y Valle no se parece en nada a los sistemas a los que está acostumbrado el Ayuntamiento. Plantea por ejemplo una extensa red de recogida de aguas pluviales que alimentaría varios aljibes, que servirían para el riego en épocas de estiaje y para suplementar los aportes de agua al estanque previsto frente a Santullano. También hay dudas acerca de las fases intermedias, en las que se incluyen algunas obras provisionales.

Y aún falta lo más difícil. Trocear el proyecto en fases que permitan aprovechar los fondos europeos para financiar parte -3,4 millones- de las obras y trasladarlo al Ministerio de Hacienda para que lo valide dentro de los fondos Edusi.

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Huca, Oviedo