Hacen un puente a un coche para robarlo en un garaje de Oviedo y se queda parado a la salida

El acceso al garaje de la calle José Uría en las torres de AVN. / ROJAS
El acceso al garaje de la calle José Uría en las torres de AVN. / ROJAS

Los presuntos ladrones actuaron en el garaje de las torres AVN de La Corredoria donde también intentaron llevarse otro turismo

CECILIA PÉREZOVIEDO.

La Policía Nacional investiga un intento de robo de dos coches a los que realizaron un puente. No lograron en ninguno de los dos casos, pero sí consiguieron arrancar uno de ellos: lo sacaron de su plaza de aparcamiento pero acabaron dejándolo abandonado a la salida del garaje después de que se calase. El suceso ocurrió dentro de las cocheras de las torres de AVN, ubicadas en la calle José Uría de la Corredoria.

El asaltante o asaltantes entraron de noche en los aparcamientos privados. Primero accedieron al interior de un Audi A-4 al que le practicaron un puente con la clara intención de llevárselo pero por algún motivo no lo lograron. Dejaron el interior del turismo «bastante revuelto».

Los amigos de lo ajeno también accedieron a un Seat Toledo aparcado en ese mismo garaje. Practicaron la misma maniobra, un puente, para arrancarlo y llevárselo. Justo cuando salía por la puerta de la cochera hacia la calle, el vehículo se les quedó parado y lo abandonaron en pleno vado.

Los presuntos ladrones huyeron no sin antes «revolver» en el interior del turismo en busca de algún objeto de valor. En la propia acera dejaron dos sillitas de bebé que estaban instaladas en el interior del coche. Ahora, la Policía Nacional las tiene en su poder y las está analizando para comprobar si hay algún rastro de los presuntos ladrones que puedan dar luz sobre el caso, explicaron fuentes policiales.

Hace una semana, la Policía Nacional detuvo en Avilés al presunto autor del robo de 115 baterías de coches que actuó en varios garajes comunitarios de los barrios de Villafría, Colloto y tabién La Corredoria.

La investigación para dar con el detenido se originó tras las denuncias que recogió el pasado año la Jefatura Superior de Policía de Asturias. Un total de 115 con un denominador común. A todos los afectados les habían robado las baterías de sus vehículos en los garajes comunitarios de sus domicilios. La investigación también concluyó que el detenido había vendido «más de cuatro mil kilos de baterías». Algunas de esas piezas fueron recuperadas y devueltas a sus propietarios.