Un recurso paraliza las obras de mejora de los edificios del TSJA y la Audiencia

Un recurso paraliza las obras de mejora de los edificios del TSJA y la Audiencia

El Principado suspende el contrato con la empresa Almeida Albañilería y Construcción por un recurso de El Corte Inglés contra la adjudicación

CECILIA PÉREZ

El pasado mes de noviembre la Consejería de Hacienda y Sector Público adjudicó a la empresa Almeida Albañilería y Construcción, S. L. los trabajos de reforma de los palacios de Valdecarzana y Camposagrado, sedes de la Audiencia Provincial de Asturias y del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, respectivamente. Lo hizo después de que el Consejo de Patrimonio Cultural del Principado aprobara la actuación para los palacios tras años de reclamaciones por parte de la judicatura por el mal estado de ambos edificios barrocos.

La mesa de contratación del gobierno regional dio luz verde a la oferta presentada, con un presupuesto de 707.294 euros, un 18% menos que la inversión que había estimado el gobierno regional que ascendía a 941.817 euros y con doce meses de plazo para su ejecución. A día de hoy las obras ni han comenzado ni se espera que lo hagan, al menos hasta que se resuelva el contencioso que las ha paralizado.

El Corte Inglés interpuso, el pasado 25 de enero, un recurso de reposición contra la adjudicación de estos trabajos solicitando la nulidad de la resolución dictada hace tres meses por el Principado de Asturias. Fuel el pasado 8 de febrero cuando la Consejería de Hacienda y Sector Público decidió paralizar los trabajos hasta que no se resuelva la reclamación y suspender el contrato con la adjudicataria.

Independientemente de lo que ocurra con este recurso, la intervención en los edificios del Tribunal Superior de Justicia de Asturias no es tarea sencilla. Los palacios están catalogados como Monumento Histórico y Bien de Interés Cultural. Pero los trabajos son esenciales y necesarios porque, según calificó, en su día, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Ignacio Vidau, ambos edificios son «poco funcionales». Sus carpinterías de madera se encuentran en mal estado; presentan abundantes desajustes, desgastes y un deficiente funcionamiento de los cierres.

Las humedades son otro de los problemas importantes. Las piedras de la planta baja del palacio de Camposagrado presentan manchas y descamaciones que originan pequeños depósitos de agua en la escalera, una situación que también la sufren los muros. En Valdecarzana, las humedades se localizan en el sótano.

Los pliegos del concurso también recogían el cambio de las calderas de gasóleo por un nuevo equipo de gas natural y la mejora de las cubiertas por las que se producen filtraciones de agua.

Una de las mayores deficiencias que presenta el palacio de Valdecarzana es que en el sótano no se cumplen las normas de protección contra incendios. Existen varias zonas de archivo y un cuarto de calderas que están sin sectorizar. Ahora, se harán unas nuevas compartimentaciones, se instalarán puertas resistentes al fuego y varios aparatos -rociadores y detectores- para que puedan sofocar llamas de forma automática.

El proyecto de reforma también contemplaba la redistribución de los espacios de la segunda planta de este palacio. El archivo número cinco se convertirá en una sala de deliberaciones, los trabajadores de la sala Contencioso-Administrativa se unirán a los de la oficina judicial de Fiscalía número uno, liberando un espacio que ocuparán dos nuevos despachos para magistrados. Para eso habrá que esperar aún un año de obras y los meses que falten para que estas empiecen.