La reforma del puente de Olloniego logra 1,5 millones de fondos mineros

Estado del puente, limitado al tráfico pesado. / M. ROJAS
Estado del puente, limitado al tráfico pesado. / M. ROJAS

Cortada al tráfico pesado desde 2015, la infraestructura cuenta con pilastras «al borde del colapso»

J. C. A. OVIEDO.

El Gobierno del Principado y el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón (IRMC) aprobaron esta semana la preselección de los proyectos a cargo del Plan Marco del Carbón 2013-2018, cuyos convenios se firmarán a lo largo de este año. Oviedo, como municipio minero, recibirá 2,1 millones de euros para actuaciones en el polígono de Olloniego-Tudela. Por un lado, el puente sobre el Nalón del citado equipamiento, clausurado para el tráfico pesado, recibirá 1,5 millones para su reforma (1.125.000 a cargo del Estado y 375.000 del Principado). La segunda actuación se centrará en la mejora de la red de saneamiento de la instalación por 650.000 euros.

En apenas dos semanas el puente entre el polígono de Olloniego y Tudela Agüeria cumplirá seis años cortado al tráfico pesado. El Ayuntamiento solicitó al Ministerio de Energía que en esta nueva remesa de fondos mineros se incluyera su reforma. Al obtener la preselección, el nuevo intento por reabrir la infraestructura cobra visos de realizarse pero con cautela. Con anterioridad ya hubo otros tentativas de reconstruir el paso. El Consistorio presentó en 2015 un diseño para hacer el nuevo puente ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, solo para descubrir que nadie había notificado a la casa la revisión de las zonas inundables y caudales máximos teóricos de la cuenca del Nalón que, justo al mismo tiempo, desarrollaba el organismo de cuenca.

El diseño se fue a la papelera, pese a que el proyecto ya preveía elevar medio metro la altura del tablero y reducir los apoyos en el cauce de cuatro a tan solo uno para un caudal teórico de avenida de 1.440 metros cúbicos por segundo, unas veinte veces el nivel medio del río en ese punto.

El puente actual lleva más de un lustro con limitaciones porque no soportó convertirse en la unión entre las dos fases del polígono de Olloniego-Tudela. La oposición de los vecinos de Agüeria a que los camiones cruzasen su pueblo desvió parte de la circulación hacia el puente y este se resintió. En parte, porque como otras estructuras de la época, los años sesenta, sufría ya diversas patologías del hormigón. Un informe halló resistencias «diez veces inferiores a las habituales», fisuras y que «una de las pilastras» se encontraba «prácticamente en situación de colapso».