«Un regalo musical» para los versos del director emérito de la Fundación Princesa

Graciano García junto a Yuri Nasushkin que dirigió a la orquesta de cuerda Ars Mundi. / MARIO ROJAS
Graciano García junto a Yuri Nasushkin que dirigió a la orquesta de cuerda Ars Mundi. / MARIO ROJAS

Graciano García asiste a la presentación de la banda sonora de su poemario 'Una tierra, una patria, un alma' en el Conservatorio Superior de Música

CECILIA PÉREZ

De unos versos escritos en una servilleta a un poema con banda sonora exclusiva. Este podría ser el resumen, muy a grandes rasgos, de la historia de 'Una tierra, una patria, un alma'. Un poemario escrito por el director emérito de la Fundación Princesa de Asturias, Graciano García, que ayer se hizo música gracias a la dirección de Yuri Nasushkin y a la composición de Guillermo Martínez.

Un regalo musical que surgió en el mismo día en el que Graciano García presentó su obra en el Auditorio Príncipe Felipe. «Allí estaba Yuri Nasushkin al que le gustó mucho el poema porque lo vio como algo universal. Entonces le propuso a Guillermo Martínez hacer algo con él y aquí estamos», explicó un emocionado Graciano García minutos antes de que en la sala Auditorio del conservatorio Superior de Música de Asturias escuchase por primera vez su poema hecho música.

Los músicos de cuerda de la orquesta Ars Mundi interpretaron la melodía compuesta por Martínez, dirigidos por el propio Yuri Nasushkin. Las voces de los actores, Nuria Sánchez y Manuel Valiente, entonaron los versos escritos por Graciano García. Todo en un acto íntimo y familiar que espera su gran puesta en escena y presentación oficial para el 21 de marzo, Día Internacional de la Poesía, como así avanzó el director emérito de la Fundación Princesa de Asturias.

La historia de este poemario hay que buscarla en los versos que Graciano García fue escribiendo según le venía la inspiración. «Los escribía en papelinos, en servilletas», confesó su autor. De ahí, pasaron a un libro, publicado en 2015, y ayer esas estrofas estrenaron su particular banda sonora. «Es un poema rico en imágenes, emociones y carisma. Fue un reto muy alto porque cuando Graciano depositó la obra en mis manos, lo hizo con tanta ilusión que para mí fue toda una responsabilidad ponerle música», reconoció Guillermo Martínez. Reto importante al que supo hacer frente porque «la música se va tejiendo entre los versos», explicó su compositor. Para Guillermo Martínez, que ha compuesto obras como la zarzuela 'Maharajá' o ha puesto la música a las celebraciones del Centenario de Covadonga, los versos de Graciano García han sido «un regalo». Los definió como «un poso de verdad, honestidad de los mejores valores que representan un tesoro», aseveró.

El concierto, que se prolongó durante una hora, comenzó con unas palabras de agradecimiento del propio Graciano García. «Música y poesía se han unido esta tarde para ayudarnos a proclamar, en primer lugar, que no hay ninguna gran obra que no haya surgido por amor. Le doy las gracias al cielo por este inmenso regalo».

El director emérito de la Fundación Princesa de Asturias estuvo acompañado en el acto por sus hijos y sus cinco nietos.