La restauración de la capilla de los Vigiles empezará en octubre y costará 290.000 euros

La capilla de los Vigiles ya está lista para su restauración. / MARIO ROJAS
La capilla de los Vigiles ya está lista para su restauración. / MARIO ROJAS

La empresa Baluarte realizará los trabajos y los arquitectos Jorge Hevia y Cosme Cuenca se encargarán de la dirección de obra

ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

El paso del tiempo ha hecho mella en la capilla de los Vigiles, que data del siglo XVI: está ennegrecida y repleta de humedades. Son muchos los años que el Cabildo de la Catedral lleva luchando por su rehabilitación, que finalmente comenzará el 15 de octubre, según ha informado el Ministerio de Cultura, liderado en funciones por José Guirao.

La empresa Baluarte Conservación del Patrimonio se responsabilizará de los trabajos. La redacción del proyecto junto a la dirección de la obra corre a cargo de Jorge Hevia y Cosme Cuenca. La inversión rondará los 290.000 euros y el tiempo de ejecución será de medio año, según informaron fuentes del Gobierno central.

En la fase inicial de las obras se realizará una excavación arqueológica, con dos sondeos manuales, para descubrir los secretos que guarda la capilla. Fue el obispo Juan Vigil de Quiñones quien la mandó construir y se erigió entre 1627 y 1640 bajo la firma de tres arquitectos (Naveda, De la Huerta y Manzano). Pintada en blanco y dorado, no llegó a policromarse por desavenencias entre los herederos de Vigil.

Durante todo este tiempo, ha sido objeto de tres reformas. La última, en 1999 cuando se sobrepuso una cubierta de cobre a la original para evitar la continua entrada de agua. Ahora, estas paredes se han secado de forma «lenta» y «paulatina» y están listas para que se inicien cuanto antes las obras de restauración, tal y como se recoge en el proyecto de restauración.

Estos trabajos, que en un principio iban a empezar a principios de año, después esta fecha se pospuso a julio y ahora están fechados en octubre, servirán para limpiar y consolidar las fábricas interiores de sillería, se repararán las grietas y se recuperará la integración cromática perdida de la piedra. También se restaurarán los bienes muebles dañados, se realizarán trabajos de conservación en la rejería de acceso y el retablo, se cambiará la iluminación junto a la ventana y la puerta de la sacristía que se encuentra dañada.

La capilla lucirá, si se cumplen todos los plazos acordados, como nueva en abril de 2020 y lo hará muchos años después de que el Cabildo demandase por primera vez su restauración. Fue hace una década cuando lograron que el Gobierno regional destinase 61.000 euros para la redacción del proyecto, el cual apuntó la necesidad de una inversión de 450.000 euros para devolverle su esplendor original. Por falta de recursos, los planes se retrasaron.

No fue hasta hace dos años cuando el gobierno liderado por Mariano Rajoy se comprometió a financiar la obra e incluyó una partida en los Presupuestos Generales del Estado de 2018. Las cuentas fueron aprobadas en el Congreso de los Diputados en junio y tras varios retrasos administrativos las obras salieron a licitación.

En marzo, al fin, se sacó el concurso. El precio de licitación fue de 367.000 euros y seis empresas se interesaron por el proceso. Dos de ellas quedaron excluidas y las restantes pujaron hasta última hora por las obras. La que presentó la oferta más barata fue la ganadora, Baluarte Conservación del Patrimonio, y cuya propuesta ascendía a 222.356 euros. La segunda clasificada fue Cabero Edificaciones (245.689 euros), seguido de Técnicas para la Restauración y Construcciones (256.295 euros) y Proyectos y Rehabilitaciones Kalam (299.687 euros). Los técnicos estatales han estado analizando durante estos meses todas las propuestas hasta adjudicar el contrato a la primera. Recibirá la cantidad propuesta y el resto del dinero hasta llegar a los 290.000 servirán para sufragar los honorarios de los redactores del proyecto

Un San Mateo sin ruidos

La Catedral vive este año un San Mateo atípico. Por primera vez no habrá conciertos en la plaza. El equipo de gobierno los ha trasladado a la Losa para evitar que este espacio se convirtiera de nuevo en la «sala de fiestas» mateína. Además este suelo no se puede utilizar porque el Ayuntamiento ha iniciado un pleito contra la empresa que renovó el pavimento a finales del año pasado. El deán de la Catedral, Benito Gallego, se muestra contento con la decisión tomada por el PP y Ciudadanos y espera que los grandes recitales no vuelvan a celebrarse ante la Catedral, por el daño que producen al templo.

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