Los Reyes recorren el centro de Asturias en avión, ferrocarril y descapotable

Llanera. Melchor llega al aeródromo de La Morgal, en Llanera, antes de desplazarse a Lugo y Posada para las cabalgatas que recorrieron ambas localidades. / PABLO NOSTI
Llanera. Melchor llega al aeródromo de La Morgal, en Llanera, antes de desplazarse a Lugo y Posada para las cabalgatas que recorrieron ambas localidades. / PABLO NOSTI

En la Pola, Lugones, La Fresneda, Noreña y Grado, Sus Majestades dedicaron su tiempo a los miles de pequeños que abarrotaron las calles

M. GUTIÉRREZ / SIERO/LLANERA/NOREÑA/ GRADO.

Un tren llevó a Sus Majestades de Oriente hasta Noreña, donde fueron recibidos por los más pequeños del concejo que acudieron a darles la bienvenida llenos de ilusión. Tampoco quiso faltar a la cita la alcaldesa, Amparo Antuña, que les entregó la llave mágica de la villa. Melchor, Gaspar y Baltasar escucharon atentamente las peticiones de los niños, que apuraron las últimas horas antes de desenvolver sus paquetes. En su periplo por la zona central de Asturias, los Reyes Magos utilizaron un medio de transporte muy especial para llegar a Llanera a primera hora de la tarde.

Aterrizaron en sendos ultraligeros en el aeródromo de La Morgal, donde un nutrido grupo de familias les esperaba con una mezcla de nervios y alegría. Después, los Magos recorrieron las calles de Lugo y Posada acompañados por el cortejo real y saludar así a todos los llanerenses, que no dejaron de vitorear y saludar a Sus Majestades durante el recorrido. No se olvidaron Melchor, Gaspar y Baltasar de los niños de Siero, a quienes también visitaron cargados de cariño y, cómo no, de regalos. No solo la presencia real fue muy celebrada por grandes y pequeños. Y es que las llamas que formaban parte de la regia comitiva llamaron la atención de quienes acudieron a la cabalgata de Lugones. Un desfile en el que participaron 400 pajes y demás personal de los Magos y seis grupos musicales. Entre las catorce carrozas que transportaron a los Reyes y su séquito destacó la de La Estrella, recién rehabilitada, y la que coronaba Gaspar.

A Pola de Siero, llegaron a bordo de vehículos de Protección Civil, en reconocimiento a la labor de este colectivo de voluntarios. Acompañados por 350 miembros de su corte, repartidos en más de 31 comparsas y ocho carrozas, además de bandas de gaitas y batucadas, Sus Majestades de Oriente repartieron 2.000 kilos de caramelos antes de llegar a la plaza del Ayuntamiento, donde tuvo lugar la recepción. En su apretada agenda, también tuvieron hueco para La Fresneda. A bordo de tres descapotables, los Reyes Magos recorrieron la urbanización hasta llegar a la parroquia, donde hicieron una ofrenda al Niño con oro, incienso y mirra.

En Grado, los más pequeños y los más mayores disfrutaron con la visita de los Magos. Los primeros en la cabalgata que recorrió las calles de la villa moscona; los segundo, durante la visita de Sus Majestades a la residencia, que algunos de los internos aprovecharon para pedir más regalos para sus nietos.