«Si tocamos el botón de alarma con los asaltantes, el banco es una ratonera»

El último atraco se registró en esta oficina de Colloto. / M. ROJAS
El último atraco se registró en esta oficina de Colloto. / M. ROJAS

Expertos en seguridad y criminólogos defienden recuperar la presencia de vigilantes privados en las entidades bancarias para evitar asaltos

C. PÉREZ/ D. LUBRERAS OVIEDO.

Cinco atracos a entidades bancarias del municipio y dos intentos en menos de seis meses son cifras que han hecho saltar las alarmas en una de las regiones más seguras de España. Para el delegado del Gobierno, Manuel Marín, los datos objetivos que manejan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en concreto la Jefatura Superior de Policía de Asturias, hablan de que «la seguridad es buena», pero comprende y entiende la «preocupación subjetiva» de los ciudadanos. Ante esta situación cabe preguntarse: ¿Es fácil atracar un banco?

«Si me preguntas hace quince años te diría que sí, pero ahora no es tan fácil. Antes el dinero líquido estaba al alcance de los empleados de la oficina, pero ahora hay un mecanismo que se llama recicladores donde el dinero se guarda y queda bloqueado informáticamente», explica el director de una sucursal bancaria que prefiere mantenerse en el anonimato.

La pregunta no es baladí y busca dar respuesta a los últimos asaltos perpetrados en el municipio contra sucursales bancarias. El último se produjo el pasado miércoles, cuando dos asaltantes encañonaron y ataron con bridas a los empleados de la Caja Rural llevándose consigo 80.000 euros. La Jefatura Superior de Policía de Asturias confirmó que se trata de un grupo organizado pero niega cualquier conexión con el resto de atracos de los últimos meses. El 6 de noviembre, la oficina de Liberbank en Olloniego sufrió el robo más elevado de la última década en Asturias. Un grupo de asaltantes se llevó 180.000 euros. Aún no han sido detenidos y la Guardia Civil continúa investigando el caso. Tres meses después, el 19 de marzo, un nuevo asalto conmocionó a los vecinos de Colloto. Un individuo entró en la sucursal del número 85 del Camino Real, también de Liberbank. Completamente cubierto y pistola en mano, encañonó a los trabajadores a primera hora de la mañana llevándose consigo cinco mil euros. También huyó. El mismo método fue utilizado por otro asaltante quince días después. En esta ocasión en una sucursal de la calle Fernando Alonso de Oviedo. El atracador se hizo con 2.000 euros.

En el caso del atraco a la sucursal de Colloto de este miércoles «los atracadores no fueron a lo loco», expone el director de la entidad bancaria consultado por este diario. En estos casos todas las sucursales cuentan con unos protocolos de actuación para dar aviso a las fuerzas policiales en caso de ser víctimas de un atraco. «La entidad te dice que se toque el botón que tenemos debajo de la mesa, pero no lo haces porque si te llega la Policía estando el atracador dentro esto se convierte en una ratonera y tú en un rehén. Avisamos cuando el asaltante ya se ha ido», apunta.

Otra de las preguntas que asaltan tras este tipo de sucesos es saber si es fácil identificar y detener a los atracadores. Faustino Brañas, decano del Colegio de Criminólogos de Asturias, contundente en la respuesta: «Cuando se cometen unos cuantos atracos y en varios sitios, más temprano que tarde terminan cayendo porque dejan una serie de rastros que terminan dirigiéndote a quiénes son. Cuántos más datos se tengan más fácil es llegar a los autores», explica.

Efecto disuasorio

Con todo, aumentar la presencia policial como elemento disuasorio continúa siendo «indudable», apunta Raúl Cienfuegos, jefe de Seguridad Privada y presidente de la Comisión de Terrorismo y Delincuencia Organizada del Colegio de Criminólogos. Eso y la posibilidad de volver a recuperar la presencia de la seguridad privada en los bancos. «Antiguamente las entidades bancarias contaban con seguridad privada que ha ido desapareciendo y también es un elemento disuasorio a tener en cuenta», enfatiza Cienfuegos. Opinión que comparte Jorge Cuesta, coordinador general de la Asociación de Vigilantes de Seguridad Privada del Principado de Asturias: «Deben de ser las propias entidades bancarias las que adopten medidas oportunas de personal de seguridad privada o de sistemas pasivos como videovigilancia».