Rosón pide a los dueños de la parte privada del Calatrava inversiones o que cedan su parte

El centro comercial del Calatrava. / MARIO ROJAS
El centro comercial del Calatrava. / MARIO ROJAS

«Si la propiedad no quiere hacer nada con el edificio que nos la dé al Ayuntamiento sin coste», propone el concejal de Economía

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

El centro comercial del Calatrava tiene problemas de reflujos e inundaciones. La imagen de los cubos recogiendo el agua de las goteras por los pasillos era habitual. Para corregir los problemas de las bajantes el Ayuntamiento había presupuestado 40.000 euros para hacer frente a su parte, el 21% de la macrocomunidad y, por tanto de unas obras, que pasaban de los 200.000 en total. Ahora estas obras y otras necesidades de mantenimiento están en el aire tras el cierre de las instalaciones. El 31 de marzo todas las tiendas, excepto el Burguer King, bajaron la persiana y ayer el edil de Economía, Rubén Rosón, urgió a Estabona Management, actual propietaria de la parte privada, un plan de inversiones o la «cesión» de esta área al Ayuntamiento de forma gratuita. «Si ellos no quieren hacer nada con el edificio que nos lo dé sin coste. El Ayuntamiento tiene necesidades de espacio y nosotros sabremos multiplicar el número de eventos». Dice que la administración local ha reflotado en Palacio de Congresos y Exposiciones y ahora están dispuestos a hacer lo mismo con el área comercial. «No se puede dejar morir a El Cristo y Buenavista por un capricho privado», abundó para a renglón seguido añadir que este edificio es un ejemplo de la «ruinosa y nefasta» gestión del Partido Popular. «Este antojo de Gabino de Lorenzo acabó costando a los ovetenses 18 millones de euros y el regalo de los suelos del antiguo Carlos Tartiere cuyo valor económico era altísimo».

Por su parte, el edil de Interior, Iván Álvarez, se quejó ayer de los problemas de construcción del edificio y apuntó que todas las partes afectadas deben arrimar el hombro: «Es deber de todos los actores involucrados conservarlo, acometer las obras en el porcentaje que corresponda y sobre todo potenciar actividad y vida en el corto plazo».

«Obra megalómana»

Mientras, el candidato de Ciudadanos a la Alcaldía, Ignacio Cuesta, criticó ayer que quince días después del cierre del centro comercial aún no ha oído al equipo de gobierno pedir explicaciones a los gestores sobre sus planes de futuro: «Nos tememos que ya están en modo casilla de salida y no van a mover un dedo por conocer los planes de esta empresa con estos miles de metros cuadrados ahora vacíos y pudriéndose entre goteras», afeó a través de una nota de prensa en la que también criticó la gestión realizada anteriormente por el Partido Popular. «Esta formación ideó una obra megalómana llena de deficiencias que nunca debió construirse y con un gobierno de Ciudadanos en el Ayuntamiento no se volverá a consentir que se tire el dinero de todos los ovetenses a la basura», expuso a través de una nota de prensa remitida a los medios de comunicación.

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