La sectorización solo es posible en los niveles inferiores de las gradas

Sectorizar el campo requeriría colocar barreras como las que ahora separan el Fondo Nortes del resto del estadio. / P. LORENZANA
Sectorizar el campo requeriría colocar barreras como las que ahora separan el Fondo Nortes del resto del estadio. / P. LORENZANA

La falta de aseos y las complicaciones en los recorridos de evacuación hacen inviable dividir las tribunas para aplicar distintos precios

G. D. -R.

Una cosa era lo que exigía la Liga de Fútbol Profesional y otra el anhelo del club de contar con un estadio acorde a su categoría. Son dos cosas distintas, la primera se puede hacer y se hizo (más o menos); la otra requiere una reforma estructural del estadio, cuyo presupuesto nadie se atreve a cuantificar. Al Centro de Asesoramiento Tecnológico del Colegio de Arquitectos se le pidió que estudiase la viabilidad de la propuesta de sectorización del campo, que defendía el Real Oviedo para aplicar distintas políticas de precios a sus abonos, en cinco zonas en los dos niveles inferiores y en cuatro zonas los dos niveles superiores. La conclusión fue que «solo es posible realizarla sin afectar a la estructura en los dos primeros niveles del graderío».

El estudio destaca entre otras razones la insuficiencia de los aseos de las tribunas, ya que, según la normativa, hay un déficit -faltan baños- para más de 6.300 espectadores. Construir nuevos sanitarios en un mazacote de hormigón puede ser muy complicado, pero más difícil es aún la necesidad de que adecuar los recorridos de evacuación independientes para cada nuevo sector. El estudio proponía barreras semejantes a las que ahora separan el Fondo Norte del resto del estadio, pero al disponer de estos elementos «se considera necesario duplicar las escaleras cuyo ancho mínimo debe ser 1,20 metros de conformidad» con la normativa, «lo que supondrá una pequeña reducción del número de localidades existente». El dictamen no lo precisa ni aclara cuántas plazas de perderían, pero, si se siguiese una actuación similar a la realizada en la grada de animación, habría que eliminar una fila de asientos de uno de los dos lados de cada escalera. Lo que sí aclara el informe es el aforo máximo del estadio: 29.861 espectadores; 30.005, si se cuentan las 144 personas de las cabinas de prensa y alguna menos si se le restan las 225 butacas del palco presidencial o las 210 de los palcos privados, que el Real Oviedo pretendía replicar bajo la tribuna Ería y que el informe ni menciona.

Una reforma así, además, haría de obligado cumplimiento adecuar la evacuación del fondo Sur a la normativa vigente y evitar el desnivel de hasta seis metros que deben salvar los espectadores de esa zona para abandonar el estadio.

Para la sectorización de los niveles superiores «es necesaria una intervención estructural que permita ampliar la superficie bajo las gradas de los niveles 3 y 4 con objeto de aumentar la dotación de servicios higiénicos.

Incluso sectorizar la parte baja del estadio no sería barato. Las barreras tendrían que ser abatibles y provistas de barra antipánico o con cierre eléctrico accionado a distancia desde la unidad central de control organizativo del estadio.