Sentido adiós a un «hombre bueno» y «pionero de la sanidad privada»

José María Richard Rodríguez, hijo del fallecido, junto a su mujer, Belén García y sus hijas, Lucía y Belén ante el féretro. / FOTOS PABLO LORENZANA
José María Richard Rodríguez, hijo del fallecido, junto a su mujer, Belén García y sus hijas, Lucía y Belén ante el féretro. / FOTOS PABLO LORENZANA

Familiares, amigos y compañeros despiden en los Carmelitas a José María Richard Grandío, fundador del Centro Médico de Asturias

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

La iglesia de los Carmelitas se quedó ayer pequeña para albergar las muestras de cariño a la familia de «un hombre bueno». Así calificaron a José María Richard Grandío, promotor y fundador del Centro Médico de Asturias que falleció este jueves a los 85 años.

Su labor, en aras de impulsar un hospital privado de referencia y su dedicación por completo al proyecto, le valió ayer el homenaje de sus compañeros de trabajo y amigos. «José María fue un hombre entregado totalmente al Centro Médico donde dejó su salud y su vida», destacó un emocionado José Manuel Antuña, traumatólogo y uno de los pocos supervivientes de aquel grupo de emprendedores que hace cuarenta años gestó la idea de crear un hospital privado en Asturias.

«Fue el alma del Centro Médico», aseveró José Guisasola, radiólogo y compañero de José María Richard desde 1991 hasta que un ictus le apartó de la vida laboral hace más de una década.

Su hijo, el cardiólogo José María Richard Rodríguez, así como el resto de su familia, aprovechó ayer para agradecer «el cariño mostrado por todos». La eucaristía fue oficiada por Miguel Valenciano, párroco de Nuestra Señora del Carmen, que destacó la labor desempeñada por Richard en el ejercicio de su profesión. «Recoged sus valores y asumirlos porque fue un buen hombre, alguien que pretendió pasar haciendo el bien», valoró el sacerdote.

Su trayectoria la resumió el gerente del Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias (IMOMA), ubicado precisamente en la calle que lleva el nombre de José María Richard Grandío. «Fue el pionero de la salud privada en Asturias pero sobre todo destacó por su faceta humana», incidió el doctor Oliver Frey.

Por su parte, Javier Labrada, otro de los compañeros que compartió «desde el inicio» trayectoria laboral con José María Richard Grandío, destacó que «todo lo que aportó al Centro Médico fue trabajo» y valoró su calidad humana. «Fue una gran persona».

Al funeral no faltó el actual gerente del Centro Médico, Miguel García; el presidente del consejo de administración, José Antonio Muñiz; el presidente del consejo de administración del Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias, José Luis San Agustín; o el responsable en Oviedo de la aseguradora DKV, Benigno Tomés Vázquez; además de consejeros y exconsejeros de administración del Centro Médico de Asturias.

Todos ellos arroparon a la familia del fundador de uno de «los hospitales privados referentes no solo en Asturias sino en España», señaló el dermatólogo Luis Barthe, que aunque no pudo asistir al funeral por motivos laborales, sí quiso recordar al fallecido. «Hace más de veinte años que lo conocía y puedo decir que ha sido el impulso de la sanidad privada en la región. Gracias a él existe un hospital privado para todos los asturianos. No lo hay en toda España, ojalá hubiera más gente como él», incidió el doctor.

Muestras de cariño

La familia de Richard Grandío acogió muy emocionada las muestras de cariño, tanto antes como después del funeral. Su hijo, José María Richard García, junto a su mujer, Belén García González, así como las nietas del fallecido, saludaron y agradecieron a los presentes los gestos de apoyo. Muchos fueron los abrazos para mostrar las condolencias por la pérdida. Tras el funeral, los restos de José María Richard Grandío fueron trasladados hasta el cementerio de Latores.

La figura del fundador del Centro Médico de Asturias traspasó el mundo sanitario. Empezó su trayectoria laboral en unos laboratorios farmacéuticos en los años cincuenta. Después regentó la librería Universal, ubicada en la calle Gil de Jaz y especializada en asuntos médicos. Dado su éxito, abrieron tres delegaciones y una editorial. En el mundo de las letras hizo grandes amigos dedicados a la medicina y con ellos fundó la revista 'Medicina Asturiana'. Este mismo nombre fue el elegido por los socios para fundar la empresa que construyó el Centro Médico.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos