«Siempre estaré agradecido al socorrista, gracias a él me encuentro hoy con vida»

Eloy Huerta, socorrista de la piscina de El Cortijo, en La Corredoria, estrecha la mano de Mandir Diop, el joven que rescató. / ALEX PIÑA
Eloy Huerta, socorrista de la piscina de El Cortijo, en La Corredoria, estrecha la mano de Mandir Diop, el joven que rescató. / ALEX PIÑA

Mandir Diop, el joven de 14 años que fue rescatado flotando boca abajo en la piscina de La Corredoria, Oviedo, se reencuentra con el vigilante que le salvó

CECILIA PÉREZOVIEDO.

Mandir Diop tiene mucho que celebrar. Lo primero, que está vivo; y lo segundo, que se ha hecho un amigo «para toda la vida».

Este joven senegalés de 14 años fue rescatado de la piscina del centro social de El Cortijo, en La Corredoria, Oviedo, el pasado miércoles. Se encontraba flotando boca abajo en el agua. La rápida intervención de Eloy Huerta, socorrista de la piscina, le salvó la vida. «Siempre le estaré agradecido porque gracias a él y cómo actuó, estoy hoy con vida», sentenció Mandir Diop.

EL COMERCIO asistió ayer al reencuentro entre el rescatado y su rescatador. Desde el día del incidente son mucho más que un socorrista y un bañista en apuros. «Nos hemos hecho muy amigos», afirmó el segundo.

«Me dio un golpe de calor por tirarme de golpe a la piscina sin darme una ducha antes» «Me siento muy feliz de que Mandir siga entre nosotros», dice Eloy Huerta

Mandir Diop lleva diez años en Oviedo. Vecino de La Corredoria, estudia en el instituto del barrio y se está pensando muy en serio dedicarse al salvamento. «Después de lo que me pasó tal vez me haga socorrista». Su rescatador, que no pierde de vista ni un segundo a los bañistas de la piscina de El Cortijo, advierte: «Si le gusta es importante que sepa que es un trabajo duro, que hay que tener muchos ojos y en situaciones de emergencia, actuar con consciencia y tranquilidad. Se necesita un valor especial», describió Huerta.

El socorrista fue quien dio el primer paso para afianzar la amistad. Quería tener noticias del chico y lo logró a través de las redes sociales. «Pregunté en la piscina por él y logré contactar a través de 'Instagram'», explicó. «Nos hablamos todos los días», aseguró Mandir.

Un golpe de calor

El joven se llevó el susto de su vida el pasado miércoles. «No recuerdo casi nada, solo cuando Eloy me sacó del agua, que de hecho le pregunté que quién era». Mandir Diop está convencido que sufrió «un golpe de calor» tras lanzarse al agua de golpe. «Estuve mucho tiempo fuera del agua y en vez de darme una ducha, antes de tirarme a la piscina, salté directamente». Recuerda que comenzó a sentir un mareo. «A los diez minutos de estar en el agua noté que me estaba mareando. No le di mucha importancia porque justo unos días antes había estado enfermo, con mareos y vómitos, pensé que se me quitaría enseguida». No fue así. «Me dio un calambre en la pierna derecha, me desmayé y quedé boca abajo». Es lo último que rememora de esos momentos. Lo siguiente que le viene a la cabeza es ya estar «a salvo» en el bordillo del vaso. «Eloy me sacó y me puso de costado en el suelo y ya llamó a la ambulancia». El joven fue evacuado al Hospital Universitario Central de Asturias. «Mis padres se llevaron un gran susto pero ya pasó todo. Me encuentro perfectamente así que no se preocupe nadie», afirmó entre risas Mandir. A sus 14 años es un joven con gran fortaleza física y de gran envergadura. Algo que pondera aún más el rescate que protagonizó el socorrista.

Mandir no le ha cogido miedo al agua ni a la piscina. Todo lo contrario. De hecho, a los dos días de sufrir el incidente regresó a la piscina. «Mis planes de verano son venir todos los días a la piscina», aseguró. Esa es su meta a corto plazo pero de aquí a unos años, Mandir Diop confesó que «quiero ser médico o abogado» y entre medias sacarse el título de socorrista.

Superado el susto, de la experiencia vivida se lleva una lección aprendida y que, dice, nunca olvidará: «Lo que tengo claro es que nunca me lanzaré al agua sin antes darme una ducha, es el consejo que le doy ahora a todo el mundo». Y para muestra un botón, fue acabar este reportaje y darse un chapuzón en la piscina. Eso sí, paso previo por la ducha. «Siempre hay que recordar que la ducha tiene que ser obligatoria», incidió Eloy Huerta. Un socorrista al que ya llaman el «héroe de La Corredoria» aunque él se queda con los más importante: «Me siento feliz de que Mandir siga entre nosotros».