«Yo solo era una chica más del local», dice la acusada de regentar un prostíbulo en Oviedo

Los dos acusados de regentar un club de alterne en Oviedo, durante el juicio. /Damián Arienza
Los dos acusados de regentar un club de alterne en Oviedo, durante el juicio. / Damián Arienza

La Audiencia Provincial acoge la primera vista oral del juicio en el que los dos acusados de estar al frente del negocio niegan los hechos: «no teníamos nada que ver con él«

JUAN CARLOS ABAD

Los dos acusados de regentar un club de alterne en Santa Marina de Piedramuelle, en Oviedo, han negado los hechos durante la primera jornada de la vista oral celebrada esta mañana ante la sala de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. La primera en declarar, una mujer de origen colombiano, ha afirmado que le «llamaban 'mami' porque es algo habitual» en su país.

A preguntas de la fiscal y de su defensa P. A. B., ha afirmado que desconocía que su nombre aparecía en varias facturas como el contrato de tabacos y que quiso dejar el local pero que, quienes lo regentaban, «se lo impidieron». «Me amenazaron», a agregado.

En este sentido, la única testigo que ha aparecido a declarar en sala de una lista de seis, ha confirmado que la acusada, «cocinaba, limpiaba y se prostituía» pero que no hacía de encargada con las otra media docena de jóvenes alojadas en el club 'Fresas'.

El otro acusado, R.A.F., también ha negado cualquier gestión directa del prostíbulo. Todo lo más, ha concedido que «tenía planes para un hotel rural pero apareció un socio y cambió el negocio». «Yo nunca estuve de acuerdo y quise dejarlo varias veces», ha añadido. Sí que ha admitido que desde que fundó una mercantil unipersonal en 2004 hasta 2016, pagó la renta del local a sus dueños pero que, la gestión directa de la actividad «la llevaban dos hermanos de Ribadesella».

La Fiscalía del Principado de Asturias pide para cada uno de los dos acusados dos años y seis meses de prisión al imputarles un delito contra los derechos de los trabajadores por mantenerlos en el club si estar dados de alta en la Seguridad Social.

El Ministerio Fiscal sostiene que el hombre era socio único y apoderado de la una sociedad, la empresa a través de la cual consiguió del Ayuntamiento de Oviedo autorización para la instalación y apertura del club. Sobre ella, mantiene la imputación como copropietaria y por, supeustamente, haberse encargado de la gestión del establecimiento.

El día 16 de abril de 2015, sobre las 23.00 horas, en el curso de una inspección, La Policía Nacional comprobó que en el establecimiento se encontraban trabajando seis personas, todas ellas sin alta en la Seguridad Social. Dos de ellas carecían además de autorización administrativa para trabajar en España.

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