El PP tacha de «idea peregrina» que Rosón pida la cesión del centro comercial del Calatrava

Gerardo Antuña. / M. ROJAS
Gerardo Antuña. / M. ROJAS

Gerardo Antuña critica que el equipo de gobierno esté «mirando para otro lado» y no se sepa qué va a pasar con estas instalaciones

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Al Partido Popular le preocupa el futuro del centro comercial del Calatrava. Las últimas tiendas, excepto el Burger King por resolución judicial, cerraron el pasado 31 de marzo y nada se sabe de los planes, si los hay, de los gestores, Estabona Management. «El gobierno está haciendo lo mismo que ha hecho durante todo el mandato. Está mirando para otro lado y no sabemos qué va a pasar con la parte comercial», apunto ayer el portavoz adjunto del Grupo Municipal Popular, Gerardo Antuña, quien calificó de «idea peregrina» la propuesta de Rosón de que la gestora ceda las instalaciones a coste cero si no quiere hacer las inversiones de mantenimiento que tiene pendientes la macrocomunidad del complejo, en la que participan, además del centro comercial; el hotel; el aparcamiento, que está en concurso de acreedores, y el Ayuntamiento, con el 21%.

«Las cosas hay que hacerlas bien porque no estamos de una asamblea universitaria. ¿Ha habido algún posicionamiento por parte del equipo de gobierno o es una idea más?», se preguntó ayer el popular momentos antes de procesionar junto a la Hermandad de los Estudiantes.

Contra Ciudadanos

Asimismo, criticó la postura del candidato de Ciudadanos a la Alcaldía, Ignacio Cuesta, quien calificó el sábado de «megalómana» la construcción de este edificio en los antiguos terrenos del Carlos Tartiere. «Cuando era militante socialista y se firmó el acuerdo entre el gobierno local y el regional no levantó la voz, pero ahora hace estas declaraciones», abundó para a renglón seguido cuestionar qué «proyecto de ciudad» tiene el candidato en mente, ya que durante la precampaña electoral ha ido «por detrás del Partido Popular».

Mientras, las obras de mantenimiento de la parte comercial del Calatrava están en peligro tras el cierre de las instalaciones. El edificio tiene problemas de reflujos e inundaciones y para corregirlos el Ayuntamiento había presupuestado 40.000 euros para hacer frente a su parte, que es del 21% de la macrocomunidad. En total, los trabajos de mejora sobrepasan los 200.000 euros.