«Soy tímido, pero cuando algo me impone me vengo arriba»

Fran Juesas posando alegre durante la entrevista./P. L
Fran Juesas posando alegre durante la entrevista. / P. L

«Mi primer contacto con la música fue el día de mi comunión, que cogí el micrófono y no lo solté. Por entonces era muy fan de Miguel Bosé»

IVÁN GARCÍAOVIEDO.

Su pasión por la música le viene de lejos. Sin embargo, el trabajo alejó a Fran Juesas (Oviedo, 1972) de ella durante bastante tiempo hasta que, hace cinco años, decidió dar rienda suelta a su pasión. Ahora, Juesas presenta su nuevo disco 'Tiempo', compuesto por diez canciones creadas por él y gracias al cuál, confiesa estar recibiendo «mucho cariño de la gente que lo compra».

- ¿A qué se dedica en la actualidad Fran Juesas?

-A tocar por los bares, a hacer versiones y demás. Desde hace un tiempo, ya meto mis canciones en los conciertos. Hace unos días estuvimos grabando un vídeo en las dunas de Verdicio y aquí andamos, apostando por lo nuestro poco a poco.

-Ahora ya incluso con su propio disco...

-Sí, ahora estoy a tope con el disco. Está funcionando muy bien, lleva un mes y estoy recibiendo muy buenas críticas de la gente. Está compuesto únicamente por canciones mías y en general estamos muy satisfechos con el lanzamiento.

-¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la música?

-Mi primer contacto con la música fue el día de mi comunión. Por aquel entonces me gustaba mucho Miguel Bosé y recuerdo que agarré el micrófono y no lo solté (ríe). Luego siempre tuve esa pasión de cantar por casa, delante del espejo, como hace todo el mundo. Con el tiempo conseguí una guitarra y aprendí solo a tocar canciones de aquella época -principios de los noventa- y a base de insistir, iba sonando bien. Lo típico, llevas la guitarra a todos los sitios. Lo que pasa que yo siempre fui bastante tímido y me daba algo de reparo actuar, pero sabía que tenía que superarlo para tocar en público.

-¿Cambió de forma de ser?

-Hubo un momento en que necesitaba 'perres' y cogí y fui a una entrevista con una orquesta de bodas. Me cogieron y estuve tocando un par de años en 'El Urogallo' todos los fines de semana. Ahí perdí todo el miedo tocando 'Paquito, el Chocolatero', Manolo Escobar... De aquella ya empezaba a componer, pero todavía no tocaba mis canciones en público.

-Después lo tuvo que dejar por motivos laborales...

-Me metí en un trabajo y me tuve que ir a Barcelona. Estaba siempre fuera de casa, porque era técnico de laboratorios de fotografía y tenía que trabajar con las máquinas antiguas de revelado por toda la zona norte y fui dejando la música. La dejé quince años de lado hasta que llegó un momento en el que empezó a ir mal la cosa en el trabajo, yo estaba quemado y me empecé a plantear cosas porque veía que no era feliz ni estaba bien. Y decidí dejar el trabajo y ponerme a componer.

-¿Ahora ya no le imponen los escenarios?

- Me pasa una cosa muy rara. Soy una persona súper tímida, pero cuando encuentro algo que me impone me vengo arriba. Entonces, aunque haya mucha gente, no me intimida, más bien me motiva. El otro día grabamos un videoclip delante de 300 personas y estaba en mi salsa.

-¿Es difícil darse a conocer y que te llamen para actuaciones?

-Sí, al principio era complicado. Porque te llega un tío a un bar, que no lo conoce nadie y que ves que no es un chaval, y la gente es un poco reacia a veces. Pero siempre había alguno que te daba la oportunidad y al final, tarde o temprano, las cosas van cayendo por su propio peso si le pones pasión y ganas.

-Y así fue su regreso a la música...

-Las redes hoy en día ayudan mucho. Alguien te da una oportunidad, suben un vídeo, ven que lo haces guay y que la gente está disfrutando y dicen 'oye, pues mira, vamos a llamar a este chaval'. Y así poco a poco se va haciendo una bola más grande.

-¿Cuántos conciertos tiene?

-Ahora en agosto más de veinte. Y a lo largo del año sobre doscientas actuaciones.