Tras las murallas de la Fundación Bueno

Una vista del palacete Pedro Miñor, sede de la Fundación Gustavo Bueno. / ÁLEX PIÑA
Una vista del palacete Pedro Miñor, sede de la Fundación Gustavo Bueno. / ÁLEX PIÑA

La sede asturiana de la Escuela de Filosofía de Oviedo vive un futuro dudoso por la nueva ordenanza de locales municipales

ALBERTO ARCE OVIEDO.

La denominación varía en función del interlocutor. Para unos, «chiringuito del 'gabinismo'»; para otros, una de las instituciones filosóficas más importantes del norte de España. En ambos polos se sitúan, respectivamente, el concejal de Economía, Rubén Rosón; y el presidente de la Fundación Gustavo Bueno, Gustavo Bueno Sánchez, principales protagonistas de la polémica que se inició hace algo más de una semana, cuando al edil de Somos se le denegó la visita al palacete Pedro Miñor, sede de la Fundación y antiguo Sanatorio Miñor. No obstante, ¿qué hay realmente detrás de los muros del edificio? Tras una entrevista ofrecida a EL COMERCIO, el propio Bueno aprovechó para desentrañar los usos reales del palacio y mostrar sus dependencias.

En la actualidad, la entidad tiene en plantilla a un total de cuatro trabajadores (y hasta diez colaboradores e investigadores particulares habituales) que se encargan de la organización del ciclo de conferencias de la Escuela de Filosofía de Oviedo (unas veinticinco al año), de los Encuentros de Filosofía -los próximos, sobre 'Nación y Nacionalismo', se celebrarán durante el 12 y el 13 de abril- y del cultivo del buque insignia digital de la fundación: la página web filosofía.org. Una plataforma cuyas cifras, en palabras del presidente, «hablan por sí solas, con 1,6 millones de usuarios y casi 3 millones de páginas vistas solo entre el 1 de febrero y el 19 de marzo», apuntó.

«Somos unos de los principales difusores de la filosofía en español en Latinoamérica», sentenció Bueno, que en estos momentos se encuentra en pleno proceso de traslado del fondo bibliográfico personal de Pablo Martiz Aro a sus otras dependencias, un edificio -propiedad de la fundación- en Santo Domingo de La Calzada (La Rioja). «Tenemos un convenio con el Ayuntamiento para realizar una biblioteca especializada», auguró.

Pero la discusión sigue sobre la mesa. Y la decisión del que era alcalde Oviedo en 1998, Gabino de Lorenzo, de ceder el palacete Miñor a la institución hasta 2048 (un convenio que nunca se firmó) peligra por momentos, con una ordenanza que regula la concesión de locales municipales en curso.

Temas

Oviedo