El tripartito de Oviedo aprueba las cuentas entre reproches de la oposición

El Pleno, aprobando los presupuestos/PIÑA
El Pleno, aprobando los presupuestos / PIÑA

Asciende a 243,5 millones, con los votos a favor de los tres socios de gobierno -PSOE, Somos e IU- y el rechazo de PP y Ciudadanos

EFE

El pleno del Ayuntamiento de Oviedo ha aprobado de forma definitiva el presupuesto para 2019, que asciende a 243,5 millones, con los votos a favor de los tres socios de gobierno -PSOE, Somos e IU- y el rechazo de PP y Ciudadanos, que han reprochado el retraso en la presentación de las cuentas y el bajo nivel de ejecución durante todo el mandato.

La sesión extraordinaria, en la que también se ha aprobado el presupuesto de la Fundación Municipal de Cultura por importe de 14,1 millones, el concejal de Economía, Rubén Rosón, de Somos, ha puesto en valor el «récord absoluto» en gasto social alcanzado para este año.

Rosón ha defendido que el actual equipo de gobierno ha logrado durante este mandato sanear una deuda heredada de la etapa del PP que ascendía a 160 millones de euros -entre deuda viva y sentencias «por operaciones ruinosas por una gestión negligente»- con el pago de 104,5 millones, a la vez que ha reducido tasas, elevado ingresos y e impulsado el gasto social y la prestación de servicios.

Durante todo el mandato, ha incidido, el tripartito ha multiplicado por cuatro las becas comedor y las ayudas para la compra de libros y el servicio de desayunos; por 3,5 las ayudas sociales; por tres, las subvenciones a las asociaciones vecinales, y por dos las dirigidas a clubes deportivos.

Rosón ha apuntado que «este vuelco social» ha sido posible gracias a medidas como la implantación del IBI diferenciado para grandes propietarios, la remunicipalización del servicio de recaudación o la eliminación de gasto corriente superfluo como las subvenciones nominativas a dedo o el servicio de estabulación de caballos, lo que en su conjunto ha permitido contar con doce millones de euros adicionales al año.

El concejal del PP Fernando Fernández-Ladreda ha reprochado a Rosón que ignore la normativa y haya presentado de nuevo las cuentas fuera de plazo, lo que ha atribuido a la «incapacidad reiterada» del concejal de Somos y conllevará «consecuencias evidentes» en la ejecución de las inversiones y una «parálisis» de la ciudad.

Además, ha acusado a Rosón de «empeñarse en lo que le interesa, el gasto social», cuando se trata de una «simple cifra» que tampoco está acompañada de una ejecución suficiente.

Fernández-Ladreda también ha incidido en que las cuentas incurren en una «expansión del gasto mucho mayor de lo permitido», con un incumplimiento de la regla de gasto en catorce millones.

El edil popular le ha sugerido a Rosón, después de felicitarle por su 30 cumpleaños, que debería de «marcharse» porque ni siquiera sus compañeros de gobierno le quieren, pero ha considerado que quizás el concejal de Somos haya sucumbido a «la erótica del poder».

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, Luis Pacho, ha justificado su rechazo al calificar de «farsa» las cuentas porque el retraso en su presentación y aprobación impedirá ejecutarlas en su totalidad y al advertir de que incumplen la normativa de estabilidad financiera por incurrir en un déficit de doce millones.

Pacho, quien ha afirmado que «la inversión está secuestrada» y ha acusado a Rosón de utilizar los presupuestos como «herramienta propagandística», ha dicho que «las ridículas cifras de ejecución de las inversiones» han sumido a Oviedo en una «parálisis» que tiene su origen en «el carácter irreconciliable» de los socios de gobierno.

Rosón ha acusado a PP y Ciudadanos de mentir cuando hablan de parálisis al apuntar que el Ayuntamiento ejecuta anualmente 25 millones de euros más que en 2014, y respecto al retraso en la aprobación de las cuentas, que ha atribuido a «dificultades sobrevenidas», les ha pedido que «se lo cuenten» a los ovetenses que ahora pueden disfrutar de las ayudas sociales.

Además, ha lamentado que ni el portavoz municipal del PP, el «imputado» Agustín Iglesias Caunedo, ni el adjunto, Gerardo Antuña, que fueron portavoces de Economía, se hayan atrevido «a debatir con cifras» y hayan decidido «echar a los leones» a Fernández-Ladreda, que «ni siquiera se sabe el presupuesto».