Trubia frena la contaminación ambiental

Trubia registra menores niveles de contaminación tras la aplicación de medidas. / MARIO ROJAS
Trubia registra menores niveles de contaminación tras la aplicación de medidas. / MARIO ROJAS

Los niveles continúan por debajo del límite después del plan de medidas e inversiones con las empresas | La unidad móvil recoge la subida de un punto con respecto a la media anual de 2018 de benceno, aún bajo el máximo permitido

ALBERTO ARCE OVIEDO.

Después de un 2018 de récord en Trubia, en el que el Gobierno del Principado y las empresas de la zona lograsen, a través de un plan común, reducir la concentración de benceno en la atmósfera en más de la mitad, los parámetros parecen mantenerse en este primer trimestre del año. Y a pesar de los intensos procesos de contaminación ambiental vividos durante los pasados meses, que llegaron incluso a obligar medidas como la reducción de la velocidad máxima permitida en las carreteras asturianas, la presencia media de la sustancia en la localidad trubieca solo ha aumentado en un punto con respecto a la cifra media anual del año pasado.

Así lo han confirmado desde la Consejería de Medio Ambiente en su informe de registros tras haber llevado a cabo una campaña de control de la calidad ambiental de tres meses mediante la instalación de una Unidad Móvil de Inmisión en la zona, diseñada para comprobar los valores registrados en los extremos de la modelización una vez estuviesen finalizadas las actuaciones de las empresas. La estación se ubicó durante noventa días en un aparcamiento frente al centro social La Riera.

Según las mediciones realizadas por el Ejecutivo regional durante el pasado año, el valor medio anual de partículas de benceno en el aire se situó en un techo de 2,2 microgramos por metro cúbico. Por el momento, según los datos de la UMI, la media en esos noventa días de seguimiento (entre el 21 de noviembre de 2018 y el 18 de febrero de 2019) quedó fijada en 3,2. La legislación europea exige que la media anual de esta sustancia no supere el valor de 5 microgramos, aunque el valor de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 1,7 o menos.

En 2017, no obstante, se llegó hasta los 5, una cifra demasiado elevada que exigió la puesta en marcha de un plan de contingencia específico para revertir la mala calidad del aire en la villa cañonera, arrastrado durante los últimos años. Con el respaldo de la Administración autonómica, las industrias locales -sobre todo Química del Nalón, pero también Industrias Doy- aceptaron invertir 4,7 millones de euros en la puesta en marcha del programa. Un paquete de veintiséis medidas específicas para reducir las emisiones ante el riesgo de que se produjesen valores límite del ya clásico benceno en Trubia.

En ese sentido, la estación móvil instalada por el Principado en las inmediaciones del centro social, llegó para complementar los datos que recaba de forma constante la estación de las piscinas y «confirmar» que los valores registrados en las zonas más alejadas de esta última no superan el valor de referencia. Así, la UMI detectó valores ligeramente inferiores. Las diferencias entre ambas estaciones, además de por estar situadas a distintas distancias de los focos de emisión, reza el informe de la consejería, «también se justifican por el diferente régimen de vientos existentes en ambas zonas (de componente sur suroeste e influenciados por el valle del Trubia y las edificaciones de la zona, frente al centro social). En la ubicación de la UMI se aprecia una mayor influencia de la orografía», admitieron.

«Buenas noticias»

Desde la antigua Asociación de Vecinos de Trubia, convertida ahora en gestora, el que fuera presidente, Francisco Grimaldos, habló de «buenas noticias» en relación a los datos recabados, pero también explicó que desde el colectivo vecinal «no consideramos que ese fuese el sitio más adecuado para colocar la unidad móvil. Estaba resguardada por los edificios».

También comentaron los datos desde la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies. «Parece que las medidas tomadas en Química del Nalón están siendo efectivas, se aprecia que los niveles de contaminación en el caso del benceno, siendo altos, son mejores que antes de las reformas», matizó el portavoz de la plataforma, Fructuoso Pontigo.

Así, el plan regional del pasado año se centró en un ratio de 18 kilómetros cuadrados, con una población de 2.320 habitantes. Para el Principado, la causa principal de los niveles de la sustancia eran las emisiones difusas de las instalaciones de Química del Nalón y, en menor medida, Industrias Doy. La institución autonómica descartó que el problema se hubiese trasladado a otras localidades del concejo. Sin embargo, y según los ecologistas, «los datos de Trubia y Ventanielles pueden llegar a estar conectados algunos días por las rachas de viento y mostrar mediciones equivalentes».

En ese entonces, la Química del Nalón se comprometió a emplear 4,3 millones en el proyecto. La implantación de una nueva tecnología de oxidación térmica, con un coste de 1,7 millones de euros, se presentó como una de las medidas estrella, complementada con la cubierta de balsas de decantación y el cierre hidráulico.

No obstante, los ecologistas critican que no se les haya informado al respecto de las medidas llevadas a cabo por las empresas. «Hemos solicitado que nos detallen el catálogo de actuaciones de las compañías, pero no nos responden», sentenció Pontigo.