Trubia se lanza al río con humor y brinda con sidra

Trubia se lanza al río con humor y brinda con sidra

La localidad cañonera celebró ayer el tradicional descenso folclórico que culminó con un escanciado simultáneo para apoyar la candidatura de la sidra a Patrimonio de la Humanidad | Quince artilugios flotantes y cerca de setenta participantes desafiaron las frías y escasas aguas del afluente del Nalón

CECILIA PÉREZTRUBIA.

Desde piratas a serpientes hawaianas y de náufragos a extraterrestres, no quedó fauna ni espécimen, por raro que fuera, que no descendiera el casi kilómetro y medio del tramo del río Trubia que iba desde el barrio de Quintana hasta el puente de la plazoleta. Quince embarcaciones y casi 70 participantes disfrutaron ayer de una nueva edición del descenso folclórico del Río Trubia, enmarcado en las fiestas que celebra este fin de semana la localidad cañonera.

A las cinco de la tarde todo estaba preparado. Había alguna que otra preocupación por cómo se iba a desarrollar el descenso. La queja principal, la escasez de agua en el río. «Vamos a tener que ir a pie y empujando», comentó antes del descenso Alberto Díaz. Él junto a David Díaz, Pelayo Vila e Inti Pozueco se convirtieron ayer en 'Los náufragos de Trubia' con balsa al puro estilo Robinson Crusoe.

Los disfraces y artilugios competían en originalidad. Para todos los gustos hubo. Alegres marcianos verdes de otros planetas cuyo personaje camuflaban a Jesús Vizuete, presidente de la Asociación Cultural de Trubia y al historiador Toño Huerta. Quedaron segundos con su disfraz 'E.T. Extraterrestres de Trubia', en un descenso que ganó el grupo 'Fortuna'. La recreación del yate que perteneció al rey emérito, Juan Carlos I, con todo su séquito se hizo con el primer premio del descenso.

El tercer puesto se lo llevó la pareja de ratones acuáticos 'Mickey y Minnie'. La orquesta que acompañó las últimas horas del Titanic se quedaron en cuarto lugar claro que ellos cambiaron el nombre del malogrado trasatlántico por el de 'Los náufragos del Tetanic'. «Decidimos el nombre en consenso», explicó Alberto Sánchez, portavoz de la cuadrilla integrada por ocho miembros. Sin veteranos del descenso y ganadores consecutivos durante cinco años. Este no pudo ser. En la lista de ganadores, que llegó hasta el sexto puesto, 'Las Xanas de Trubia' se quedaron con el quinto. Tres xaninas con cama acuática para descansar sobre el agua del río Trubia, incluida. Acuática también fuero 'La serpiente hawaiana'. Fue el último artilugio que logró premio en el descenso folclórico del río Trubia. «Nuestro disfraz surgió de forma improvisada, fue algo rápido». Unidos por flotadores gigantes y con una cabeza de serpiente un tanto peculiar. Su cabeza era mitad unicornio, mitad dragón. «Somos muy apañadas», presumió Mari Carmen Álvarez, una de sus 18 integrantes.

La novedad de este año fue el escanciado simultáneo que protagonizaron los participantes en el descenso para promocionar y apoyar la candidatura de la sidra como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El jurado valoró la originalidad de los disfraces y artilugios, el desparpajo a la hora de bajar el río y si las embarcaciones llegaban más o menos enteras a la meta, explicó Manuel Ayala, miembro de la Asociación Cultural de Trubia, organizadora del desfile.

Hoy domingo, la fiesta continúa con la misa a las once de la mañana a la que seguirá la concentración de coches clásicos en la plazoleta, y a la una de la tarde será la sesión vermú. Por la tarde, se entregará el premio Trubiecu del Año al grupo folclórico Nocéu.

Temas

Oviedo