Urbanismo incluirá el diseño de la Fábrica de Gas en el nuevo plan de El Antiguo

Urbanismo incluirá el diseño de la Fábrica de Gas en el nuevo plan de El Antiguo
La entrada a la Fábrica de Gas. / ALEX PIÑA

El documento ampliará la ordenación para el casco histórico a zonas que quedaron al margen en los vigentes planes de protección PPR

G. D. -R. OVIEDO.

El acuerdo alcanzado con EdP para comprar la Fábrica de Gas y otras dos parcelas, que suman 600 metros cuadrados, por unos 4,5 millones de euros, permitirá al Ayuntamiento de Oviedo hacerse con el conjunto industrial, evitar los derribos previstos en el vigente plan especial y estudiar futuros usos culturales, pero solo estudiar de momento. Los procesos urbanísticos son siempre a largo plazo, como recordó esta semana el concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo. La nueva ordenación del recinto se elaborará, explicó ayer el edil, dentro de «la redacción del nuevo plan de protección del Casco Histórico», con el que el Ayuntamiento quiere revisar y superar los actuales PPR-1 y 2 que regulan los usos del suelo en el Oviedo intramuros.

«Estamos trabajando para contratar la redacción del plan», apuntó Del Páramo, «en él queremos estudiar soluciones para ámbitos que están ahora fuera (de los planes de protección y rehabilitación vigentes) como la Fábrica de Gas y el entorno de la Casona de La Regla, no queremos perder zonas verdes o aumentar la fragmentación». El futuro de los 13.000 metros cuadrados de la Fábrica de Gas saldrá de este nuevo plan, aunque el Ayuntamiento ya ha apuntado desde el primer momento usos culturales y administrativos. La necesidad de redactar un nuevo instrumento rector no invalida la posibilidad de ir dando soluciones y usos provisionales al conjunto.

Firma y suelos

La intención del área de Urbanismo es cerrar lo antes posible la firma del acuerdo, para lo que ya se trabaja en un borrador que se someterá a la conformidad de la otra parte. El convenio, además de las obligaciones económicas para el Ayuntamiento, mantendrá parte de las de la empresa. La principal, la descontaminación de los suelos, pero también la construcción de la infraestructura eléctrica para la zona. Ambas, deberán estar completadas antes de firmar la transmisión y efectuar el pago.

La Fábrica de Gas comenzó a producir en 1858 y cesó su actividad, por entonces ya solo eléctrica, en 1985. La presión ciudadana llevó al Principado a incoar su protección como Bien de Interés Cultural, pero la Consejería de Cultura dejó caducar el expediente. Tras varios intentos fallidos, la eléctrica logró la aprobación de un plan especial, del arquitecto César Portela, que cedía el 10% del aprovechamiento al Ayuntamiento, pero mantenía el gasómetro en manos privadas y autorizaba cien viviendas. Ahora será entera municipal.