Yayoi Kawamura, la embajadora del arte japonés en Asturias

Yayoi Kawamura, la embajadora del arte japonés en Asturias
Yayoi Kawamura, profesora de Historia del Arte, galardonada con el premio Paul Harris. / MARIO ROJAS

La profesora de Arte de la Universidad de Oviedo, recibe hoy el premio Paul Harris del Club Rotary, un galardón del que está «muy satisfecha»

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Yayoi Kawamura es de esas personas que encandilan. Trae de su Japón natal la discreción como bandera a pesar de haber logrado unir dos culturas, en principio antagónicas, pero que en palabras de esta historiadora del Arte, «hay más cosas que nos unen que nos separan». Precisamente por acercar la cultura japonesa a Asturias y viceversa recibe hoy el premio Paul Harris que entrega el Club Rotary cada año. Una distinción que reconoce a aquellas personas que en su vida personal, profesional o social siguen criterios y practican valores con el fin de construir un mundo más justo, más pacífico y más igualitario. «Estoy muy satisfecha y muy contenta por el reconocimiento que se le da al trabajo de investigación del arte japonés en España», destacó Kawamura. Hoy recogerá el galardón en el hotel de la Reconquista, a partir de las nueve de la noche.

Profesora de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, lleva más de cuarenta años residiendo en la capital asturiana. Hace dos años fue condecorada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón por su contribución al desarrollo de la relación de amistad entre España y el país oriental. «Es un orgullo poder destacar el arte japonés en España y viceversa, es un modo de conectar a los dos países y eso me hace sentir muy satisfecha», reconoció Yayoi Kawamura.

La primera incursión del arte japonés en nuestro país vino de mano de un movimiento conocido como Laca Lamban. «Son muebles de pequeño tamaño, como arcones o atriles, fabricados por los japoneses para los primeros europeos que llegaron al país. Los fabricaron en exclusiva para ellos con el objetivo de exportarlos ya que nada tenían que ver con la cultura nipona», explicó la historiadora. Este fue el primero de los contactos artísticos entre los dos mundos.

Semejanza entre dos países

Japón y España, para Yayoi Kawamura, no cuentan con tantas diferencias. «Somos diferentes pero a la vez semejantes. Primero porque todos somos humanos y segundo porque la vegetación verde de Asturias es muy parecida a la zona verde de Japón», comparó entre risas. Las mismas que produce entre sus amigas madrileñas cuando visita la capital española y se le escapa su deje asturiano. «Cuando les hablo del orbayu no me entienden», confesó. Y si de algo se siente orgullosa especialmente Kawamura es de «haber exportado el nombre de la Universidad de Oviedo a Japón», entre otras cosas, porque siente la institución como su «casa» y porque ha logrado inculcar en sus alumnos el conocimiento de la historia de Asia y a visibilizar la cultura japonesa. Por esto, el club de rotarios no dudó en postular la figura de Yayoi Kawamura al premio Paul Harris.

La ceremonia contará con un invitado de excepción porque entre los asistentes se contará con la presencia del ministro de la Embajada de Japón en Madrid, Toru Shimizu. Un gesto de agradecimiento por parte de la diplomacia nipona y de reconocimiento por la contribución que ha hecho Yayoi Kawamura como puente de unión y consolidación de la amistad entre España y Japón.