Un bosque, no un jardín

Un bosque, no un jardín

Fernández Llaneza pide un plan de reforestación y una protección legal para el Campo de San Francisco

G. D. -R. OVIEDO

«Cuando era pequeño, si te ponías en el centro del Campo de San Francisco no veías las calles, no oías los coches», recuerda el concejal socialista Carlos Fernández Llaneza. Hoy en día, ya no es así. «ANA (Amigos de la Naturaleza de Asturias) hizo un estudio en los 90 y constató que entre 1978 y 1990 habían desaparecido 472 árboles», explica tras lamentar que el equipo de gobierno no le haya facilitado los datos sobre la masa arbórea actual del parque, de 90.000 metros cuadrados.

La antigua huerta del convento de San Francisco «no debería perder su condición de bosque, no debemos permitir que poco a poco se convierta en un jardín inglés con arbustos y árboles de poco porte». Para evitarlo, Fernández Llaneza aporta una solución: un plan de reforestación. «Tenemos grandes funcionarios en Parques y Jardines», a los que el edil se encomienda en lo referente a aspectos técnicos, pero advierte de que «cualquiera puede ver que hay muchos sitios en los que faltan árboles».

Recuperar la masa forestal y sustituir el pavimento, que «está tremendamente deteriorado para los pocos años que tiene» son las prioridades para Llaneza, porque «al campo no lo tocaría mucho más». Para evitar agresiones en el futuro cree necesaria la declaración de Jardín Histórico, una figura de protección legal que salvaguardaría al campo «de las tentaciones que pueda tener quien gobierne».

En un jardín protegido «no se podrían colocar carpas u otras instalaciones que han sido la causa del deterioro, por ejemplo, del mosaico del paseo de Los Álamos», obra de Antonio Suárez para el que pide una «restauración completa».

Dos propuestas

Llaneza no cree necesario dotar de más atractivos al parque de San Francisco. En su lugar, apuesta por ganar espacios libres y convertirlo en el inicio de las rutas por el Naranco. Opina que habría que retirar el Pavo Real, «cuando la Escuela de Hostelería abra en el Olloniego», e incide en la posibilidad de identificar el campo como punto de partida de las rutas del futuro Parque Periurbano del Naranco.

«Podría trazarse un itinerario hasta San Pedro de Los Arcos», propone. En esta segunda zona verde el Ayuntamiento dispone de una casa, ahora cerrada, que podría servir como aula de exposición de mapas de las rutas que podrían «salir desde el corazón de Oviedo».