Medio centenar de artistas de una decena de nacionalidades se reúnen bajo carpa en el Circo de los Horrores, que estrena hoy en Gijón, en Albert Einstein, su cuarto espectáculo. Sigue siendo canalla y gamberro, pero en esta ocasión se pone serio para denunciar los desmanes que sufre el planeta. 'Apocalipsis' es el elocuente título de un espectáculo que durante dos horas transita por caminos de lo más dispares: hay acrobacias deslumbrantes, números de fuerza y contorsionismo de esos que ponen los pelos de punta viendo los cuerpos llegar al límite de lo imposible, hay mucha música, mucho rock, hay ópera, hay cabaret, hay motos rugiendo...

Abunda el talento y el esfuerzo en este montaje que tiene girando a cien personas y que dispone de medios técnicos impresionantes. Empezando por una gigantesca pantalla de vídeo de 200 metros cuadrados.

Suso Silva es director artístico y también protagonista de un montaje intenso, con la música a todo volumen, con una estética punk estilo 'Mad Max', con bailarines desfogados, con participación del público, con cabaret, con números de altura, con momentos de subidón y otros más tranquilos. Así discurren dos horas en las que se traslada al público a un universo apocalíptico en el que sobreviven diferentes clanes.

Se suceden en ese espacio números epatantes y sorprendentes, como el que sitúa hasta cuatro motos circulando a toda velocidad en el interior de una esfera, o un grupo de acróbatas que llegan a formar una torre humana de cinco personas. Hasta el domingo 26 estará en Gijón.