«Con tanto tuit te sientes muy expuesto y con la libertad coartada»

Edu Soto está en Asturias este fin de semana./E. C.
Edu Soto está en Asturias este fin de semana. / E. C.

Edu Soto hace doblete en Asturias: mañana se sube a las tablas del Jovellanos con 'Smoking Room' y el domingo, al auditorio de Siero con su banda y la Ocas

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

Edu Soto (Mataró, 1978) es un auténtico hombre orquesta. Y este finde semana lo demuestra con un doblete en Asturias. Mañana estará en el Jovellanos con 'Smoking Room', un montaje basado en la película homónima en la que comparte cartel con Secun de la Rosa, Miki Esparbé, Manuel Morón, Pepe Ocio y Manolo Solo, y el domingo se sube al escenario del Auditorio de Siero con su banda (DeLaRoom )y la Orquesta de Cámara de Siero (Ocas).

-¿Ha llamado ya a Saúl Craviotto para que le prepare una fabada?

-Le tengo que llamar, pero no sé si nos va a dar tiempo a cocinar. Eso sí, en Asturias un cachopo no lo voy a perdonar.

-¿Por qué ver la obra si ya hemos visto la película?

-Son actores distintos, la historia se modifica porque hay que hacer la transformación del cine al teatro y porque han pasado muchos años, y nos vamos a dar cuenta de que no hemos cambiado tanto. Hay cosas en la sociedad que están por solucionar, es una obra que nos retrata, hay que verse ahí para mejorar.

-Seis actores y Roger Gual dirigiendo. Ni una mujer.

-Se nos ha preguntado varias veces por qué no ha mujeres. La desventaja es que quizá no retrata la realidad porque en una oficina hay mujeres. Además, la ausencia de mujeres hace que la relación entre hombres sea distinta. Con ellas no seríamos tan mezquinos.

-¿Tanto cambia el comportamiento?

-Sí. La mujer le pondría otra coherencia al asunto, y el hombre estaría más coartado a la hora de expresarse con esa masculinidad déspota y muchas veces asquerosa.

-¿Qué vamos a ver en ese espejo de nosotros mismos?

-Que cuando hay que luchar por los derechos personales y colectivos muy poca gente da la cara. Esto es algo que sucede en la sociedad pero a lo grande. Nos cuesta mucho pedir o exigir condiciones mínimas de trabajo. Cuando uno ve peligrar su trasero, rápidamente se esconde.

-La peli es de 2002, ¿ha exigido mucha actualización?

-No tanto. Hay pequeñas variaciones, pero sigue vigente todo. La queja que nos conduce, tener una sala para fumar, está un poco digerida, ya entendemos que no es posible, pero esa distancia hace que nos concentremos en los otros problemas, la gente mezquina, los de arriba que roban, que siguen ahí.

-Dice Ramón Fontserè que Cataluña está perdiendo el sentido del humor. ¿Usted?

-Que lo estamos perdiendo todos un poco, no solo los catalanes. Si echa la vista atrás hay muchas películas de hace 15 o 20 años que serían ahora criticadas. Estamos en retroceso de expresar lo que se siente, de hacer bromas o arte. Y en lo de Cataluña hay oscuridad en ambos lados, hay que respetar la opinión del de al lado.

-¿Falta empatía?

-Sí. Y hay mucha manipulación. Me parece todo una gran broma.

-Volviendo al humor. ¿Ya no se puede hacer chistes de nada?

-Sí, además como todo el mundo puede escribir un tuit y sacarte los colores, te sientes muy expuesto y con la libertad coartada. Cuando haces un 'sketch' sobre una cosa diciendo una barbaridad no quiere decir que estés a favor de esa barbaridad.

-¿Hay límites para el humor?

-Cada uno tiene los suyos. Yo hay cosas de otros que me molestan, pero no condeno. Ya está, ese señor no me gusta, y no voy a consumir eso. Es muy fácil: no consuman lo que a ustedes no les guste, pero frenarlo es un error.

-¿Abunda la autocensura?

-No sé. Yo alguna vez sí he sentido pudor: «Si digo esto se me va a malinterpretar». Sí que hay un poco de miramiento.

-Porque además está la condena de Twitter.

-Y la gente que te condena en Twitter no sabe quién eres ni cómo piensas. Muchas veces son malos entendidos; tomando un café se arreglaría todo.

-Es un hombre orquesta: canta, baila, cocina. ¿Necesidad o elección?

-Necesidad y elección.

-La música es elección.

-El domingo estoy con la Orquesta de Cámara de Siero, voy con mi banda a hacer nuestro tercer conciertazo y con treinta y pico músicos largos detrás. Vamos a tocar temas propios escritos por mí y el guitarrista Pablo Méndez.

-¡Tres conciertos y ya una orquesta!

-Estoy que me voy pellizcando todos los días. La banda tiene una vida muy corta, apenas cinco meses. Después de estar en cinco bandas distintas, creo que tenemos algo que decir. Nunca había sentido que hubiese dado con la fórmula, pero por fin creo que lo he conseguido. Llevamos 16 temas, con alguna versioncita de Manuel de Falla y Raphael.

-¿Pero cómo surgió la colaboración con la Ocas?

-El mánager musical, que es Álvaro Vidal, conoce a Manuel de Paz. Me lo propuso y me pareció una idea extraordinaria. Hacemos un concierto que tiene una parte de 'performance', teatralizada. Es muy distinto, muy especial.

-¿Qué tipo de música hacen?

-Le llamamos folk o folclórica, pero tenemos un estilo bastante personal, por momentos celta, balcánico o francés, o un fado portugués. Es un sonido bastante particular, con violín, acordeón, contrabajo, guitarra española...

-Se le ve feliz.

-Me trae loco la banda. Con ella empezamos a grabar un programa con Arturo Valls.

-¿Más proyectos?

-Estoy con el monólogo 'Más vale solo que ciento volando' y en julio empiezo una película con Paco Arango.

 

Fotos

Vídeos