Honores para el pardo fruto del otoño

Los vecinos posan con las avellanas recogidas. :: XUAN CUETO/
Los vecinos posan con las avellanas recogidas. :: XUAN CUETO

El Festival de la Avellana de Infiesto reunirá a miles de personas el domingo en una 'feriona' revitalizada

ENRIQUE CARBALLEIRA

El Festival de la Avellana de Infiesto, que este fin de semana alcanzará su edición número 48, apunta maneras. En el ambiente hay la expectación de las grandes citas de antaño, allá por los años 70 y 80, cuando 'les ablanares' del concejo constituían un complemento muy importante de las economías rurales. El caso es rendir homenaje al pardo fruto del otoño, como se hace desde hace casi medio siglo, con un mercadillo tipo feriona gigante este domingo que toma las calles de la capital piloñesa y todo tipo de actividades paralelas para pasar el fin de semana que empiezan ya mañana, con la celebración de un mercado tradicional.

Según confirmaba ayer el alcalde del concejo, Iván Allende, el número de inscritos para ocupar los puestos de venta de avellana en el recinto ferial ha superado ya la barrera de los 90. «De hecho, en estas últimas horas se han inscrito dos cosecheros, que incrementan la cifra hasta los 91. Estamos hablando de un récord de participación, al menos en los últimos años», confirmaba el primer edil.

El contrapunto a este dato tan positivo está en la cantidad del fruto, que se quedará en 5 toneladas. Es una buena cifra, sin duda, pero que no acaba de corresponderse con tantos cosecheros. ¿Qué está ocurriendo? Simplemente que la falta de población, especialmente vecinos jóvenes en las zonas rurales, está reduciendo el número de kilogramos que cada cosechero puede coger.

Como señalaba estos días Rosa Fernández, una de las históricas de la avellana del concejo a sus 90 años, «hacen falta brazos jóvenes y fuerza para tener por los caños a la hora de mesar». La cosecha ha sido buena y, aunque ha habido que realizar una ardua labor 'esbillando' y seleccionando las mejores, el producto que se pondrá en venta tendrá una gran calidad.

«Hay bastante fruto este año, aunque llegó en dos fases y un poco a destiempo. Lo importante es hacer un buen mantenimiento de los árboles durante toda la temporada!, señalaba ayer Verónica Faza, una de las productoras más jóvenes y que más volumen ha logrado reunir: 250 kilogramos.

Manuel García, de Pintueles, también se mostraba contento con la cosecha y con el nivel de venta, «puesto que noto bastante demanda, si no las reservase para el festival casi las podría tener todas vendidas».

Juan Antonio Tomás, de la localidad de Priede, se muestra igualmente satisfecho con lo que considera «una buena cosecha, aunque ha habido algunos frutos un poco quemados». En esta ocasión aportará al festival unos 65 kilogramos, «una cantidad similar a los años de atrás».

La previa del festival llegará este sábado. El barrio de Mestres acogerá el Mercáu Tradicional, cuyo programa incluirá diferentes actividades durante todo el día. La cita comenzará a las once de la mañana y contará con actuaciones musicales, el pregón de Lele Azcoitia y una verbena nocturna.

El domingo el recinto ferial del Festival de la Avellana abrirá sus puertas a las diez. Además de la venta de avellana, se contará con una muestra de artesanía de 47 puestos.

El pregón del certamen llegará a las doce del mediodía y estará a cargo de Argimiro García, exdirector del instituto de enseñanza secundaria de la capital piloñesa.

El Consistorio también distinguirá con el título de Paisanos del Año a Manuel García, de 94 años de edad, y Benedicta Viesca, de 90, por toda una vida dedicada al campo piloñés.

Por la tarde la villa acogerá el III Encuentro de Bandas de Gaitas de La Avellana.

El Ayuntamiento también ha presentado estos días a sus Avellaneros 2019, la pareja de jóvenes que tendrán un importante papel representativo a la hora de realizar la ofrenda del fruto a la Virgen de La Cueva. Se trata de Saray Valdueza Barro y Miguel Riestra Andrade. La ofrenda se celebrará el sábado, a las seis de la tarde. Todo un fin de semana para disfrutar de Infiesto, la capital piloñesa, que empieza este fin de semana un mes de octubre plagado de fiestas.