Los Hoteles donde mejor se come

Cocina del ABac Barcelona./
Cocina del ABac Barcelona.

Comer bien y dormir bien (todos estamos de acuerdo) son dos de los grandes deleites de la vida

GUÍA REPSOL

He aquí los hoteles con los mejores restaurantes de España, donde se puede disfrutar de ambos placeres, sin tener que coger el coche después de cenar ni interrumpir la sobremesa porque se hace tarde. Buen provecho y felices sueños.

ABaC (Barcelona): lo bueno, para pocos, dos veces bueno

Un edificio histórico que llegó a ser consulado de Estados Unidos y un moderno pabellón de cristal diseñado por el arquitecto Antoni de Moragas dan cuerpo a ABaC (avda. Tibidabo, 1; 933 196 600), grandísimo pequeño hotel de la zona alta de Barcelona que agasaja a sus pocos huéspedes (sólo hay 15 habitaciones) con lo mejor de lo mejor: amenities de Hermès, televisor Bang & Oluf-sen, textiles de Gastón y Daniela, camas Treca Incluido el restaurante más deseado de la ciudad, donde un equipo de jóvenes capitaneados por Jordi Cruz elabora innovadoras joyas gastronómicas que se sirven en una exquisita vajilla Versace. Hay que ir sin prisa (dos hora y media para cenar, como mínimo).

Hesperia Madrid: una flor que no se marchita

La decoración de Pascua Ortega, las flores naturales que prácticamente cada día repone la floristería del hotel, las suites con Carta de Mimos, jardín y jacuzzi en la terraza Todo esto es muy bonito y agradable, nadie lo discute, pero lo que hace verdaderamente singular al Hesperia Madrid (paseo de la Castellana, 57; 912 108 800) es su oferta gastronómica. Una oferta encabezada por el restaurante Santceloni, que continúa la trayectoria marcada por el que fue su director gastronómico durante más de una década, el gran Santi Santamaría. Altísima cocina con los productos más nobles del país, impecable servicio, inagotable bodega (más de 600 referencias) y tremendo carro de quesos, de los mejores de España.

Atrio (Cáceres): creadoresde sueños

Cuatro creadores de sueños han obrado el prodigio del restaurante-hotel Atrio (plaza de San Mateo, 1; 927 242 928). Por un lado, Toño Pérez y José Polo, que llevan más de un cuarto de siglo deslumbrando con sus creaciones de alta vanguardia gastronómica. Por otro, los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Mansilla, autores de un auténtico palacio del siglo XXI que (sin embargo) no chirría en el pétreo corazón medieval de Cáceres y que mereció el premio FAD de Arquitectura en 2011. Antes de probar la sofisticada cocina y de rendirse al abrazo de las sábanas de Frette, hay que admirar la soberbia bodega circular, templo de vinos inencontrables e impagables, y escuchar la asombrosa historia del Château dYquem de 1806.

Hotel Único (Madrid): al cielo, con Freixa

Aunque no lo proclamara su nombre, es evidente que no hay muchos lugares como el Único (Claudio Coello, 67; 917 810 173), un hotel boutique de 44 habitaciones que abre sus puertas desde 2010 en la milla de oro madrileña, en un palacio del siglo XIX rehabilitado por el arquitecto Aurelio Rubio y decorado por Manolo Melón. Tras la elegante fachada, un jardín interior da acceso al restaurante de Ramón Freixa, que en poco tiempo se ha ganado a la ciudad con su cocina innovadora, bienhumorada y virtuosista. En la sala luminosa, refinada, para sólo 35 comensales, un mural de la Gran Vía sugiere que se puede subir de Madrid al cielo de la mano de Freixa. Él también se ocupa de los fantásticos desayunos del hotel.

Echaurren (Ezcaray, La Rioja): viejos y nuevos placeres

Hay quien va al Echaurren (Padre José García, 19; 941 354 047) a comer las croquetas y la alubias que lleva haciendo toda la vida Marisa Sánchez (Premio Nacional de Gastronomía en 1987) y hay quien va a probar la cocina más imaginativa de su hijo, Francis Paniego (el mismo premio en 2012). Con las habitaciones pasa igual, que unos prefieren las decoradas a la antigua usanza y otros, las diseñadas por el estudio Picado/De Blas. Es un hotel gastronómico, en cualquier caso, donde se respira buena cocina en cualquier rincón: en el restaurante tradicional y en el moderno (El Portal), en el juvenil Bistrot Comilón y en el Gastrobar E-Tapas. Buena cocina, también, para llevar, con el servicio take away Echaurren A-Casa.

Santa Catalina (Las Palmas): cocina canaria de autor vasco

Churchill, María Callas, Agatha Christie y Gregory Peck son algunos de los ilustres personajes que han pernoctado en el Santa Catalina (León y Castillo, 227; 928 295 485), el elegante hotel que la empresa inglesa Canary Island Company Limited fundó en la penúltima década del siglo XIX para hospedar a los familiares de los aventureros británicos residentes en África. Otro que vino de latitudes norteñas (de Elgoibar, concretamente) fue el cocinero José Rojano. El guipuzcoano lleva media vida en las islas y cinco años al frente del restaurante gastronómico del hotel, La Terraza, donde ha elevado la cocina canaria a las más altas cotas con platos como el gazpacho de mango o el foie con plátano y pan de especias.

Wellington (Madrid): lo mejor de aquí y de allá

Baltasar Ibán Valdés fue un visionario que, en 1952, cuando la situación no era tal vez la más apropiada, decidió construir un hotel de lujo en Madrid, el Wellington (Velázquez, 8; 915 754 400), y dotarlo de garaje, algo que nadie creía que fuera a hacer falta nunca en el barrio de Salamanca. Ricardo Sanz es otro visionario, el primer cocinero al que se le currió meter trufa o huevo frito en una pieza de sushi. Este guiño castizo, unido a su maestría en los cortes y las técnicas niponas y a la calidad suprema del producto que maneja (todos los días llegan a sus manos más de 60 pescados diferentes suministrados por mensajerías), ha hecho del Kabuki Wellington el mejor restaurante japonés de España y hay quien dice que de todo Occidente.

Fuente: Guía Repsol

 

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