El PP se niega a readmitir a Bárcenas porque ya le indemnizó

Bárcenas (izda.) llega a los juzgados acompañado de su abogado./
Bárcenas (izda.) llega a los juzgados acompañado de su abogado.

El extesorero pide reincoporarse al partido o una indemnización de 905.000 euros por despido improcedente mientras que el PP defiende que ya le abonó casi 720.000 euros

MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El PP vuelve al argumento del despido en diferido y asegura que no va a readmitir a su extesorero Luis Bárcenas porque ya le abonó 719.502 euros cuando abandonó su puesto de senador por Cantabria, un dinero que se le pagó sin contraprestación alguna. Bárcenas ha vuelto a exigir su reincorporación alegando que aquel dinero fue el pago de su trabajo y que desde entonces no ha recibido ningún tipo de abono por su salida del partido.

El letrado del PP, Iván Gayarre, ha defendido además que la petición de reincorporación al PP es extemporánea ya que Bárcenas solo ha pedido volver al Partido en 2015 cuando tenía que haberlo hecho en 2010. Por su parte, el letrado de Bárcenas, Enrique Villegas, ha aducido que no pudo pedir su reingreso porque estaba en la cárcel.

El juzgado de lo social número 31 de Madrid es el tribunal que decida si el exsenador tiene derecho a que el partido le indemnice con 905.000 euros por despido improcedente si se niega a readmitir al que fuera a su tesorero y hoy principal imputado del 'caso Gürtel'.

Esta es la segunda demanda laboral que Bárcenas presenta contra el partido de Mariano Rajoy. Y, de hecho, esta segunda cuita es consecuencia directa de la primera. Entonces el juzgado de lo social número 16 de Madrid y, de forma posterior, el Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad, sentenciaron que el extesorero sigue siendo empleado de la formación en situación de "excedencia forzosa", desde que abandonó su cargo de asesor en 2004 para ser nombrado senador por Cantabria.

El Tribunal Superior de Madrid sentenció en mayo pasado, en contra de lo que defendió la secretaria general María Dolores de Cospedal, que "no hubo despido en diferido" para Bárcenas sino una "simulación contractual" entre 2010 y 2013, tiempo durante el cual el extesorero, por entonces ya imputado en el 'caso Gürtel', mantuvo chófer, despacho y personal del partido a su disposición, además de un sueldo de 21.300 euros al mes con dos pagas extra, sin actividad laboral asignada.

Y con esas premisas, Bárcenas sostiene que lo suyo ha sido un despido improcedente y que se le debe indemnizar según marca la ley porque causó baja del partido sin su consentimiento ni autorización.

El pasado 29 de mayo, el extesorero ya dejó claro que no va de farol en este asunto. Su abogado, en el acto de conciliación que se celebró el pasado en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de la Comunidad de Madrid, rehusó cualquier oferta que no pase por el pago de la indemnización o la vuelta de Bárcenas a la nómina del PP.