Gil aboga por restar privilegios a las grandes empresas en favor de las pequeñas

Lorena Gil, ayer, en la Cámara de Comercio de Oviedo, con Segundo González y Carlos Paniceres. / Á. PIÑA
Lorena Gil, ayer, en la Cámara de Comercio de Oviedo, con Segundo González y Carlos Paniceres. / Á. PIÑA

La candidata a la Presidencia del Principado por Podemos presentó a los empresarios ovetenses su programa

SANDRA S. FERRERÍA OVIEDO.

Cambio climático, igualdad de género, digitalización y despoblación son algunos de los desafíos a los que Asturias se enfrenta en los próximos años. Así lo indicó ayer la candidata a la Presidencia del Principado de Podemos, Lorena Gil, para quien es fundamental que haya políticas de choque que transformen la economía «y nos permitan abordarlos».

Gil participó en un encuentro con empresarios organizado por la Cámara de Comercio de Oviedo, acompañada por el parlamentario de Podemos Segundo González, en el que abogó por dar un mayor apoyo a los autónomos y pymes. Durante su intervención, abordó distintos temas de actualidad asturiana para desgranar su programa. Así, advirtió de que para acometer los desafíos inminentes es importante el protagonismo del sector público. «No podemos esperar que los cambios aparezcan espontáneamente».

«Además de transformar la economía, nuestras propuestas pretenden hacerlo con justicia y generando seguridad, certezas y expectativas de mejora para la mayoría social», apuntó. Unas propuestas extensibles también a las empresas. «Hace falta restar privilegios a los grandes y favorecer a autónomos y a la pequeña y mediana empresa, que pagan mas impuestos que las grandes», criticó Gil.

«El PSOE no ha defendido a Asturias en las últimas decadas y eso hay que revertirlo»

Dentro de su intervención, Lorena Gil apostó por la necesidad de una transición ecológica hacia una economía baja en emisiones, «tanto por el medioambiente como por nuestra salud», por las energías renovables, por la reducción de la factura eléctrica, por planes de formación y retorno, y también por la movilidad sostenible, además de por fomentar la puesta en marcha de incubadoras y aceleradoras de empresas.

Los empresarios también le plantearon distintas cuestiones. «¿Hay que subir o bajar los impuestos?», preguntaron. Gil respondió que la cuestión no era si subirlos o bajarlos, sino que el problema reside en que una gran mayoría ha asumido esos impuestos y «hay personas que no pueden seguir pagando la crisis». Además, recordó la situación de discriminación en la que está inmersa Asturias, «desde las comunicaciones hasta la cuota de la xarda. ¿Existe alguna cuestión con la que nos hayamos visto beneficiados como región?», se preguntó Gil. A su juicio el Gobierno socialista «no nos ha defendido en las últimas décadas y eso hay que revertirlo». También abogó por modernizar la Administración y digitalizarla y aprovechó para lamentar el modelo de la Sindicatura de Cuentas, «que debería ser imparcial, independiente y alejado de los partidos políticos».

Respecto a su objetivo más urgente, destacó su apuesta por la escuela de 0 a 3 universal, pública y gratuita, «una medida clave contra el declive demográfico», y por el saneamiento transversal del sector público. «Hace falta más calidad institucional», insistió.