«Se abre una puerta para la llingua»

«Se abre una puerta para la llingua»

Las entidades a favor de la oficialidad piden «hechos» tras el discurso de Barbón | Los críticos consideran que hay «asuntos más importantes» en los que invertir los fondos que se destinarían a este fin

ÓSCAR PANDIELLOGIJÓN.

Más allá de los números y de la aritmética parlamentaria, lo cierto es que el debate sobre la oficialidad del asturiano ha entrado de lleno en la incipiente undécima legislatura del Parlamento asturiano. Lo hizo, de manera simbólica, en el discurso de investidura de Adrián Barbón, quien dedicó un fragmento de su intervención a la oficialidad del asturiano utilizando, precisamente, la llingua.

El gesto ha sido muy bien acogido por las instituciones y asociaciones que apoyan la oficialidad desde hace años. Todas ellas, sin embargo, se mantienen vigilantes y piden «hechos concretos» y no una mera declaración de intenciones. «Las manifestaciones del secretario general de la FSA y el hecho de que emplee el asturiano con normalidad en la Junta tienen una gran importancia simbólica y puede ser anuncio de que en esta legislatura pueda llegar la oficialidad», explica Xosé Antón González Riaño, presidente de la Academia de la Llingua.

El trabajo con el resto de partidos de la Cámara debe ser constante estos cuatro años, a juicio del académico, para que se pueda asegurar al final de la legislatura «la supervivencia de la llingua a través de la oficialidad». Iván Llera, presidente de Iniciativa pol Asturianu, califica como «muy positivo» este gesto, sobre todo teniendo en cuenta que es el primer secretario de la FSA, que además el lunes será presidente del Principado, que se expresa en asturiano en la Junta. «Pero no puede quedarse solo en una declaración de intenciones, debe materializarse en políticas concretas», afirma Llera. «Los objetivos más inmediatos son reglamentar la Ley de Usos, elaborar un Plan de Normalización y aumentar su presupuesto», añade.

Por parte de la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana, la defensa de la lengua de la comunidad en un escenario como la Junta «es simbólica por el sitio y el momento». Sin embargo, este apoyo «no se puede quedar solo en los treinta segundos del discurso, sino que tiene que ir más allá y para hablar de todos los temas: desde la oficialidad a la economía», explica Carlos Pulgar, portavoz de la entidad. También a favor de la oficialidad se sitúa Esther García, presidenta de la asociación Escritores de Asturias. A su juicio, hay que «avanzar» en la oficialidad de la llingua y potenciar el asociacionismo entre los escritores de la región, ya sean en lengua castellana o en asturiano. «Se abre una puerta para la llingua. Es hora de dignificarla y para ello también hay que contar con quienes la usan de forma habitual», explicó la escritora.

El actor y productor teatral gijonés Antón Caamaño, por su parte, considera que este paso adelante del socialismo asturiano «llega con muchos años de retraso». No es, sin embargo, mal momento para ponerse manos a la obra si realmente hay intención de sacar adelante la reforma del Estatuto de Autonomía. «Hay que ponerse en marcha para frenar la minorización cultural. Ahora la cosa es que se haga. Esta declaración de intenciones tiene que materializarse en medidas concretas», asevera Caamaño.

Voces en contra

Desde el mundo de la cultura asturiana, sin embargo, no todos son voces a favor de este impulso de la oficialidad. Es el caso del clavecinista y director de orquesta langreano Aarón Zapico. Bajo su punto de vista, los esfuerzos por reivindicar «el talento y la cultura de un territorio», en este caso el de Asturias, lo enfocaría de otra manera y no impulsando la oficialidad. «Creo que hay otras formas más adecuadas de defender nuestro patrimonio. Tenemos, como muestra, un ejemplo de patrimonio desconocido y desclasificado en el archivo de la Catedral de Oviedo, al que habría que prestar más atención», explica. Además, hay que sumar «la incertidumbre» de las condiciones de esta oficialidad, según explica. «Estaría mejor invertido en facilitar la movilidad de nuestros músicos o en su promoción exterior», sostiene.

También se pronunció el propio jueves a través de un comunicado la Plataforma contra la Cooficialidad, que advirtió del, a su juicio, «grave peligro al que se enfrentaría la sociedad civil asturiana de llevarse a término esta iniciativa». Según apunta, la reforma del Estatuto redundaría en una «imposición de un pensamiento nacionalista en nuestra tierra» y se convertiría en medio plazo en «un elemento de adoctrinamiento político-social».