Barbón no logra la mayoría absoluta y su investidura queda aplazada hasta el lunes

Barbón no logra la mayoría absoluta y su investidura queda aplazada hasta el lunes

El líder socialista escenifica las discrepancias con Podemos y Ciudadanos mientras celebra el «tono» de Foro

ANA MORIYÓN / PALOMA LAMADRID

No pudo ser. Adrián Barbón no consiguió sumar los votos de la mayoría absoluta de los diputados de la Cámara para ser investido presidente del Principado en primera votación, tal y como estaba previsto, al no alcanzar un acuerdo de investidura con Podemos. El secretario general de la Federación Socialista Asturiana solo obtuvo el respaldo de los veinte diputados de su grupo parlamentario y los dos de IU, con quien sí firmó un pacto esta misma semana. La investidura del candidato socialista, por lo tanto, se retrasa al próximo lunes, en segunda votación, cuando será suficiente con obtener la mayoría simple de los votos a favor.

Pese a ello, el candidato socialista pareció querer sacar el lado bueno de esta segunda jornada del pleno de investidura y se felicitó en varias ocasiones por haber arañado de todos los grupos una disposición al acuerdo para los grandes retos que debe afrontar Asturias, y citó concretamente el demográfico, la financiación autonómica, la apuesta por la industria, reclamando un arancel medioambiental y una transición ecológica justa, así como una defensa de la igualdad y la diversidad. Barbón lamentó que no hubiera alcanzado un acuerdo de investidura con Podemos, si bien se mostró dispuesto a seguir negociando con esta formación para firmar otro tipo de pactos a lo largo de la legislatura pese a que en la sesión plenaria mantuvo rifirrafes continuos con su portavoz, Lorena Gil, acusándose mutuamente de falta de rigor y de nula voluntad para llegar al entendimiento. Podemos critica que los socialistas hubieran dedicado poco tiempo y concreción a la hora de exponer sus propuestas mientras el candidato a la Presidencia les reprochó que pretendieran el «gratis total» sin explicar cómo conseguir la financiación. «Solo les falta decir que el Gobierno debe jugar al sorteo del Niño», se quejó. También fue tenso el diálogo entre el líder socialista y la portavoz de Ciudadanos, Laura Pérez Macho, a quien aconsejó que asumiera su posición «a la derecha» y «no trate de engañar con la centralidad», mientras que ésta le reclamó que abandone el sectarismo y el clientelismo del PSOE. Al PP, por su parte, Barbón le recriminó que trate de imponer su política fiscal cuando «el electorado no le ha comprado su discurso» mientras que para IU solo tuvo palabras de agradecimiento por su apoyo a la investidura. Todo bastante predecible excepto la buena sintonía que quedó patente entre el PSOE y Foro, máxime cuando en la pasada legislatura sus debates eran siempre broncos y su relación nula. De ello se dieron cuenta el resto de las formaciones e, incluso, Pérez Macho hizo referencia en su discurso a esta «nueva amistad». El propio diputado socialista celebró el «buen tono» de Adrián Pumares, portavoz de Foro. A quien Barbón no quiso darle protagonismo fue a la formación de Vox y justificó su decisión por no compartir algunas declaraciones homófobas y machistas realizadas por dirigentes de este partido.

Más información